Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 34 vista de frente, con los brazos abiertos, sosteniendo, en cada mano, una especie de báculos. Las manos y los pies terminan en garras”23. Para John Rowe el arte Chavn es fundamentalmente representativo y recargado de convenciones que rigen su estilo, como la simetra, la repetici n, el m dulo de anchura y la simplificaci n de motivos y combinaciones de l neas rectas, curvas y volutas24. Según Rebeca Carri n Cachot, en Chav n los “p rticos de los adoratorios están adornados con la imagen de un dios masculino custodiado por dos jaguares (pumas) o dos c ndores; y con la de una diosa femenina, en forma de rana, custodiada igualmente por felinos o pumas”25. Otra de las caracter sticas principales es la representaci n de ojos redondos, saltones con las pupilas desorbitadas y grandes colmillos. Las representaciones más frecuentes son de aves, felinos y serpientes con atributos humanos y viceversa. Los pobladores habitaban en casas pequeas sobre plataformas cubiertas de piedras con muros de adobes c nicos, y la agricultura fue la principal fuente de su alimentaci n. El único metal que conocieron fue el oro logrando una gran destreza y t cnica en la fabricaci n de diademas, ajuares funerarios, brazaletes, coronas, sortijas, aretes, y lentejuelas para ser cocidas sobre la ropa. Predominaron las representaciones de dioses con garras en las manos y en los pies, serpientes en la cabeza y rostro fiero, esculpidos en las paredes de piedra de los templos. La Dama de Pacopampa Entre los fardos funerarios encontrados en el complejo de Pacopampa del Perodo Formativo, ubicado en el sitio arqueol gico del mismo nombre, distrito de Querecoto, en Cajamarca, el equipo de arquelogos del Proyecto Arqueol gico Pacopampa anunci el 2009, el descubrimiento de la tumba de una mujer con una antigüedad aproximada de 900 a.C., La mujer, llamada Dama de Pacopampa, presumiblemente de un personaje de gran poder, meda 155 cm de altura y debi tener entre 30 y 40 a os de edad. Fue enterrada con un rico ajuar compuesto de aretes y orejeras de oro, un collar de conchas marinas y vasijas de cerámica. Tena el cráneo 23 Lumbreras. Ob. Cit., 1969, p. 103. 24 John Rowe. “El arte de Chavn: estudio de su forma y significado”. Revista Historia y Cultura, Lima, 1972. 25 Rebeca Carri n Cachot. La religión en el antiguo Perú. Lima, 2005, p. 24.
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