Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 334 La historia comienza cuando Mariátegui recibe una carta firmada por “Ruth” el 28 de febrero de 1916, entonces ten a 21 a os y ya era un periodista conocido. “Una misiva femenina, que inmediatamente ejerci influencia sobre su volici n, pues, al papel perfumado y la letra finamente trazada, se asociaba en ella el candor del texto y la discrecional inc gnita de la firma”, dice Alberto Tauro38. La carta esta fechada el 28 de febrero de 1916, cundo Mariategui tenía 21 años, y ya era un periodista conocido. Aunque al comienzo no le dio importancia y hasta la rompió, algo llamó su atención. Reconstruyó la carta y respondió enseguida desde el Convento de los Descalzos, donde había acudido invitado por el padre Aramburu, porque “es placida, grata, dulce y reconfortante esta soledad”. Las cartas tienen párrafos reveladores de la personalidad de Mariátegui, y en la forma como se produce la relaci n con Ruth destaca la sinceridad, discreci n, y el reconocimiento de un alma con la que puede comunicarse, o que anhela comunicarse. En una de las primeras cartas, Mariátegui escribe: “Faltan almas exquisitas, almas sutiles, almas diáfanas. Sobran las almas vastas, las almas turbias, las almas groseras. Yo conozco, como es natural, muchos hombres de talento grande o mediano. Conozco muy pocos de alma exquisita. Entre los mejores literatos es raro hallarlos. A lo mejor nos lastime una groser a espiritual de ellos”39. Pronto surge una forma más cercana de comunicaci n, el usted es reemplazado por el cotidiano tú, y las confidencias se suceden: “En la prensa me inici , me form , publiqu mi primer artculo. La quiero. La dejo porque desde el cambio de director ha perdido su ambiente, y me siento ah un poco extra o”. “No te escribo más. Estoy nervioso. Me apena dejar esta casa, donde empec a trabajar. As es la vida. As dejar un d a mi pa s”40. El deseo de conocerse, de tener un contacto más cercano, fue mucho más explcito en Mariátegui quien reclama condiciones iguales, ella lo 38 Ib dem, p. 37 39 Ib dem. Carta a Ruth, 4 de febrero de 1916, p. 51. 40 Ib dem. Sin fecha en el original, p. 52.

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