Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 290 No se trataba solo de un discurso inteligente y valiente, en 1891 González Prada transform el Crculo Literario en el Partido Uni n Nacional con una propuesta concreta: un Estado democrático y moderno que garantice los derechos civiles y polticos, disminuci n del poder poltico de la Iglesia, y una educaci n laica. González Prada represent , como se ala Jos Carlos Mariátegui, el primer instante lúcido de la conciencia del Perú11. Es el pensamiento que clama por su liberaci n del fanatismo religioso, el dogma y la ignorancia. Es la voz que se alza en defensa de los desvalidos y saqueados por el poder acusando a quienes dictan leyes que nadie acata, cuando todo se reduce “a jeremiadas hip critas, a palabras sin eco, a expedientes manoseados. Las autoridades que desde Lima imparten rdenes conminatorias a los departamentos, saben que no serán obedecidas; los prefectos que reciben las conminaciones de la Capital saben tambi n que ningún mal les resulta de no cumplirlas”12. El carácter innovador del pensamiento de González Prada en relaci n al indio, se percibe desde las tradiciones ind genas (1871), publicadas con el ttulo de Baladas peruanas (1935). Obra que puede incluirse en la corriente indigenista, llamada en el siglo XIX indianismo, indigenismo romántico, que tuvo como objetivo incorporar elementos de la tradici n andina en el arte y la cultura, describir las costumbres y aspiraciones de los ind genas, y denunciar los abusos y atropellos que sufr an. Se trata de un movimiento interdisciplinario, como apunta Cornejo Polar, que tiene sus ra ces en el trauma de la conquista, vigente hasta la d cada del veinte, signada por una intelectualidad regional emergente que buscaba en el indigenismo las bases de la identidad peruana13. Ni los indios ni los criollos pueden esperar algo positivo de los polticos, sostiene González Prada: “¿Qu fueron por lo general nuestros partidos en los últimos a os? sindicatos de ambiciones malsanas, clubs eleccionarios o sociedades mercantiles. ¿Qu nuestros caudillos? agentes de las grandes 11 Mariátegui. 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana. Ob. Cit., p. 213. 12 González Prada. “Nuestros indios” (1904). Ob. Cit., p. 337. 13 El pensamiento de González Prada influy en Luis E. Valcárcel, Hildebrando Castro Pozo, Julio C. Tello, Jos Uriel Garc a, y Jos Mar a Arguedas.

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