Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

241 CAPITULO XII LA EDUCACION UNA DIFICIL CONQUISTA Escuelas para las mujeres En la construcci n del Estado-naci n una vez lograda la independencia, el signo relevante fue la permanente confrontaci n entre los seguidores del pasado r gimen y los liberales que intentaron remontar la universidad colonial y construir nuevas instituciones, de acuerdo con los cambios que se haban producido y oponi ndose a “los antiguos establecimientos superiores como s mbolo de atraso, de opresi n y de dominio de la Iglesia”1. En este perodo la Sociedad Patri tica cre una escuela destinada a la educaci n femenina, llamada Escuela Central Lancasteriana. Se instaur la gratuidad de la ense anza primaria, y en 1826, el ministro Jos Mara de Pando fund la Escuela Normal de Mujeres. Durante esos a os se instituyeron colegios de educandas en distintas provincias del Perú. Llegaron entonces las congregaciones religiosas para hacerse cargo de la educaci n femenina como las monjas francesas de los Sagrados Corazones de Jesús y la congregaci n Sagrado, ambos destinados a la elite femenina. Pero las mujeres solo podan estudiar hasta tercero de primaria, y los cursos incluan catecismo, caligrafa y labores. El primer reglamento para el colegio de educandas data de 1835, y un a o despu s se cre la Escuela Normal Femenina. Entonces en Lima haba tres escuelas de primeras letras, tres escuelas en porteras de conventos, dos escuelas de hu rfanos, quince colegios particulares para varones, y nueve de mujeres. A finales de la d cada del 30 los cursos para las mujeres se ampliaron con la incorporaci n de gramática, dibujo, música, y bordado. La posible inclusi n de matemáticas en 1840, origin tal debate que concluy con su remoci n, quedando solo la religi n e instrucci n dom stica como base de la educaci n femenina. 1 Maria Ligia Coelho. América Latina no século XIX. São Paulo: 2004, p. 93.

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