Sara Beatriz Guardia 231 Dominga Guti rrez fue absuelta en 1833, el mismo a o que Flora Tristán lleg al Perú, quien, intrigada por el escándalo decidi conocer el convento del cual hab a huido la monja. Con este fin permaneci varios d as en Santa Teresa, que por error denomina Santa Rosa: “No creo que alguna vez haya existido en un estado monárquico una aristocracia más altiva y más chocante en sus distinciones que aquella cuya visita caus mi admiraci n al entrar en el convento de Santa Rosa. All reinan con todo su poder las jerarquas del nacimiento, de los ttulos, de los colores de la piel y de las fortunas, y stas no son vanas clasificaciones. Al ver marchar en procesi n por el convento a los miembros de esta numerosa comunidad vestidos con el mismo hábito, se creera que la misma igualdad subsiste en todo. Pero si se entra en uno de los patios, queda uno sorprendida del orgullo empleado por la mujer que tiene ttulo en sus relaciones con la mujer de sangre plebeya; del tono despectivo que usan las blancas con las que no lo son”7.8 Ha llegado una francesa. Flora Tristán en Arequipa*9 Flora Tristán (1803-1844), una de las fundadoras del feminismo moderno y pionera de las reivindicaciones femeninas del movimiento obrero, naci en Paris el 7 de abril en 1803, hija del coronel Mariano Tristán y Moscoso, perteneciente a una de las más antiguas y ricas familias de Arequipa, y de la francesa Th rèse Leisn . Hermanos de su padre fueron, Domingo Tristán y Moscoso, coronel del Regimiento “Dragones de Milicias de Majes”, que en 1813 fue elegido Diputado a Cortes por Arequipa; y Juan P o Tristán y Moscoso, Mariscal de Campo y el último Virrey del Perú. Educado en Francia, a su regreso, en 1809, se alist en el ej rcito realista de Goyeneche, y despu s de la batalla de Ayacucho asumi el poder en su carácter de Virrey para entregar el Perú al ej rcito libertador de Bol var. Mariano Tristán y Moscoso estudiaba en Francia cuando en un viaje a Bilbao conoci a Th rèse Leisn , y se casaron en 1802, pero la uni n no fue reconocida porque entonces se requer a el permiso del rey, y Mariano 7 Flora Tristán. Peregrinaciones de una paria. Ob. Cit, p. 376. * Sara Beatriz Guardia. Dominga, Francisca, Flora. Soy una fugitiva, una profana, una paria. Lima: 2017, 2da edici n, pp. 85-103.
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