Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 206 puestos en libertad y conducidos a sus pa ses. Tras permanecer 32 a os en Ceuta, Juan Bautista Tupac Amaru solicit la libertad, que le fue negada por el auditor Antonio Garca, con el pretexto que estaba bajo la jurisdicci n del Consejo de Indias. Entonces viaj con Marcos Durán Martel a Algeciras para tramitar su libertad, que finalmente logr , y el 3 de julio de 1822 se embarcaron con destino a Am rica del Sud. Durante el viaje se enferm , pero gracias al cuidado de Marcos Durán Cartel pudo llegar a Buenos Aires el 12 de octubre de 1822, donde fue recibido con afecto y amistad por los patriotas que haban luchado por la independencia. El 15 de mayo de 1825, le escribi una carta a Sim n Bol var solicitando su apoyo para viajar al Perú124, ese anhelo que le hab a permitido resistir el odio y la crueldad. El gobierno le otorg una pensi n de 30 pesos mensuales y le solicit que escribiera sus memorias, mediante decreto firmado por Bernardino Rivadavia, que en 1826 accedi a la presidencia de Argentina. Al inicio de su testimonio, “Dilatado cautiverio, bajo el gobierno espa ol, de Juan Bautista Tupamaru, 5° nieto del último emperador del Perú”, escribe: “A los 80 a os de edad, y despu s de 40 de prisi n por la causa de la independencia, me hallo trasportado de los abismos de la servidumbre á la atm sfera de la libertad, y por un nuevo aliento que me inspira, animado á mostrarme á esta generaci n, como una v ctima del despotismo que ha sobrevivido á sus golpes, para asombro de la humanidad, y para poderle revelar el secreto de mi existencia como un exquisito y feroz artificio que se transmitan los tiranos para tener el placer de amargarla. Tres reyes espa oles se han complacido igualmente en verme arrastrar una existencia degradada y humilde; ya se haba perdido la tradici n del motivo de mis cadenas, y hasta las instituciones casi todas se hallaban alteradas por la acci n del tiempo y la distinta sucesi n de monarcas, y solo yo era conservado sin libertad para su recreo” 125. Falleci en Buenos Aires el 2 setiembre de 1827, sabiendo que a pesar de todo la independencia del Perú se hab a logrado el 28 de julio de 1821. Con su muerte, concluye la gesta de Tupac Amaru y Micaela Bastidas. 124 La Rebeli n. Ob. Cit., Volumen 3°, p. 908. 125 Un ejemplar está en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. En 1941 el libro fue publicado con el t tulo de Cuarenta Años de Cautiverio por Francisco A. Loayza. Y, en 1971, en La Rebelión de Tupac Amaru, Tomo II, Volumen 3°.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx