Sara Beatriz Guardia 197 Con el mismo objeto se prohbe absolutamente el que los indios se firmen Incas, como que es un dictado que le toma cualquiera, pero que hace infinita impresi n en los de su clase. Mandándose, como se manda, a todos los que tengan árboles geneal gicos o documentos que prueben en alguna manera sus descendencias con ellos, el que lo manifiesten o remitan certificados y de balde por el correo a las respectivas secretar as de ambos virreinatos para que all se reconozcan sus solemnidades por las personas que diputen los Excmos. Se ores Virreyes, consultando a SM lo oportuno según sus casos. Sobre cuyo cumplimiento est n los corregidores muy a la mira, solicitando o averiguando qui n no lo observa, con el fin de hacerlo ejecutar o recogerlos para remitirlos, dejándoles un resguardo. Jos Antonio de Areche”95. La ejecuci n El 16 mayo 1781, Benito de la Mata Linares conden a Micaela Bastidas a la pena de muerte ordenando que, “…mando hacer es que sea sacada de este cuartel, donde se halla presa, arrastrada con un soga de esparto al cuello, atados pies y manos, con voz de pregonero que publique su delito, siendo llevada en esta forma al lugar del suplicio, donde se halla un tabladillo, en que por su sexo y consultando la decencia, se la sentará y ajustará el garrote, cortándosela all la lengua, e inmediatamente se la hará morir con horca, sin que de all la quite, hasta que se mande, persona alguna. Y luego será descuartizado su cuerpo, llevando la cabeza al cerro de Piccho, que será fijada en una picota con un tarje en que se leerá su delito: un brazo a Tungasuca, otro a Arequipa, y una de las piernas a Carabaya conduci ndose lo restante del cuerpo al mismo cerro de Piccho, donde será quemado con el de su marido, en el brasero que estará all , dando raz n documentada los respectivos Corregidores de haberse efectuado y publicado esta sentencia. Todos sus bienes embargados, sus casas arrasadas a vista de todo el pueblo, donde existieran. As lo pronuncio y mando por sta mi sentencia. Jos Antonio de Areche, Ciudad del Cusco, a los 16 d as del mes de mayo de 1781”96. 95 Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Ob. Cit., 1836. 96 La Rebelión de Túpac Amaru. Ob. Cit., Tomo II, Volumen 2°, pp. 736-737.
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