Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 189 que es por todo lo peor en que pueden caer Vuestra Merced, y sus males secuaces, y parientes. Entre estos males ninguno hay mejor y más heroico que el que Vuestra Merced puede hacer con rendirse; y digo menor, pues de más misericordia es capaz el que se entrega que el que es prendido en nuestro caso; si Vuestra Merced toma este consejo, y este medio le puede servir para venirse en derecho seguro, y solo con su familia, con alguna persona d ella esta carta que manifestara a cualquiera de los seis Se ores Gefes que están en camino con sus respectivas columnas desde el da 9 pr ximo en solicitud de pacificar la tierra alterada, castigar a los rebeldes y prender a Vuestra Merced (…) Dirá que el consejo es terrible, pero yo le respondo, que más lo es el peligro en que se halla…”76. La respuesta de Túpac Amaru constituye un importante documento de la independencia del Perú. Fue escrita el 18 marzo y la llevaba consigo cuando fue apresado: “Por cuando es acordado por mi Consejo en Junta prolija por repetidas ocasiones, ya secreta, y ya publica, que los Reyes de Castilla me han tenido usurpada la Corona y Dominio de mis Gentes cerca de tres siglos, pensionándose los Vasallos con insoportables Gabelas, tributos, Sisas, Lanzas, Aduanas, Alcabalas, Estancos, Catastros, Diezmos, y Quintos, Virreyes, Audiencias, Corregidores y demás Ministros todos iguales en tiran a, vendiendo la Justicia en moneda con los escribanos de esa fe a quien más puja, y quien más da, entrando en esto los Empleos Eclesiásticos, y Seculares sin temor de Dios, estropeando como a bestias a los Naturales de este reyno, quitando las vidas solo a los que no supieren robar; todo digno del más severo reparo: por eso, y porque los justos clamores con generalidad han llegado al Cielo. En el Nombre de Dios Todo Poderoso ordenamos y mandamos que a ninguna de las Personas dichas se pague ni se obedezca en cosa alguna a los Ministros Europeos intrusos, y solo se deberá todo respeto al Sacerdocio pagándoles el Diezmo y La Primicia como que se da a Dios inmediatamente: y el tributo y Quinto a su Rey y Se or Natural y esto con la moderaci n que se hará saber con las demás Leyes que se han de observar y guardar. Y para el 76 La Rebelión de Tupac Amaru. Ob. Cit., Tomo II, Volumen 2°, p. 563.

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