Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 184 Micaela Bastidas pretend a apurar la marcha al Cusco con la seguridad de recibir la adhesi n del pueblo, o quizá como dice Juan Jos Vega, desencadenar una guerra campesina. Mientras que Túpac Amaru intentaba ampliar el radio de acci n del movimiento para despu s cercar y cortarle el suministro a la ciudad antes del ataque. Su estrategia estaba destinada a doblegar el Cusco contando con la “participaci n activa de otras clases y grupos tnicos urbanos opuestos al dominio espa ol; proceso al cual se complementar a el ataque desde fuera y en el momento preciso”59. La última carta de Tupac Amaru, del 8 de diciembre, contrasta con el tono de Micaela. Le informa la presencia de soldados y le pide que se quede “con Fernandito y Mariano, y lo soldados que pasen con toda la gente Langui y Layo; y as puedes estar en alguna parte segura” (...) Yo estar el d a domingo en la raya de Vilcanota, siempre tratarás de traer bastante plata (…); no te olvides de los ca ones, en todo caso que vengan dichos ca ones a Tungasuca”, y firma “tu chepe”60. El 9 diciembre Tupac Amaru ocupa la ciudad de Lampa, el 13 la ciudad de Azángaro, y una semana despu s las ciudades de Coporaque y Yauri. El 13 de diciembre, Micaela Bastidas lanz un edicto nombrando coronel a Jos Mamani y capitán a Sim n Aymi Tupa. Poco despu s recibi una carta de Marcos de la Torre desde Acomayo, informándole que carec a de armas y soldados, lo que corrobora Tomás Guasa cuando se ala: “me hallo solo sin ninguna persona a nuestro favor; yo s que nos esperan con bastantes soldados en Pilpinto y aqu tenemos muy pocos y todos en contra”61. Sin embargo, se percibe su fuerza cuando el 15 de diciembre le envi una carta al Gobernador Jos Torres donde le ordena que: “inmediatamente conduzca usted toda la gente de este pueblo, para hacer la entrada al Cusco, y arruinar de ra z tantos ladrones perjudiciales. Tenemos a nuestro favor las provincias de Urubamba, Paucartambo, las ocho parroquias, la de Quispicanchis, Paruro, Tinta, Lampa, Azángaro, Paucarcoclla, Carabaya, la ciudad de Chuchito y otras con innumerable gente”62. 59 Juan Jos Vega. Ob. Cit., 1995, p. 299. 60 La Rebelión de Tupac Amaru. Ob. Cit., 1971, pp. 337-338. 61 Ib dem, p. 356. 62 Ib dem, pp. 356-357
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx