Sara Beatriz Guardia 139 cristiana, para que se den gracias a Nuestro Se or Jesucristo y a la Virgen Mara su madre, por cuyos m ritos e intercesi n se dign la Eterna Majestad de sacar del abismo de la idolatr a tantas y tan grandes naciones y reducirlas al gremio de su Iglesia Cat lica Romana, madre y se ora nuestra”13. Es importante se alar, destaca Porras Barrenechea, que fue el propio Garcilaso quien se erigi como “representante de la gente peruana y estime que el Perú es el destinatario de su obra”14. No es casual que Jos Antonio de Areche prohibiera la circulaci n de los Comentarios reales por considerarlo peligroso en carta fechada en el Cusco el 1 de mayo de 1781, cinco meses antes de la insurrecci n de Tupac Amaru. Mujeres, Vírgenes, Diosas ¿C mo describe Garcilaso a las mujeres? ¿C mo asume la discriminaci n y la exclusi n en una sociedad basada en relaciones de poder masculinas y jerárquicas? La conquista instituy una visi n de superioridad tnica de los conquistadores respecto de los indios, considerados seres inferiores en estado de barbarie. ¿C mo asumi Garcilaso este hecho? En primer lugar, Garcilaso establece una separaci n entre las mujeres casadas y aquellas que denomina públicas. Dice que las mujeres casadas estaban dedicadas “con perpetua asistencia de sus casas”, que hilaban y tejan lana en las tierras fras, y algod n en las calientes, para si, para su marido y sus hijos; y que “cuidaban del vestido de sus casas”15. Menciona que aunque por lo general los hombres trabajaban en el campo, en algunas provincias apartadas del Cusco eran las mujeres las que iban “a trabajar al campo y los maridos (se) quedaban en casa a hilar y tejer”16. Pero, lo que más recalca es la capacidad de trabajo de las mujeres: “Las indias eran tan amigas de hilar y tan enemigas de perder cualquier peque o espacio de tiempo, que, yendo o viniendo de las aldeas a la ciudad, y pasando de un barrio a otro a visitarse en ocasiones forzosas, llevaban recaudo para dos maneras de hilado, quiero decir 13 Comentarios Reales, Tomo I. Libro Primero. Cap tulo I, 1976, p. 6. 14 Alberto Escobar. Pr logo. Comentarios reales. Lima, s/f., p, 10. 15 Comentarios Reales. Tomo I. Libro Cuarto. Cap tulo XIII, 1976, p. 191. 16 Ib dem, Tomo I. Libro Cuarto. Cap tulo XIII, p. 192.
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