Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 117 se debi a la importante fuerza enviada por Contarhuacho77, madre de In s Huaylas en apoyo de los conquistadores. “Fue Contarhuacho quien inform a Pizarro de la sublevaci n indgena de Manco Inca en 1536. Más aún, estas fuentes aseguran que el sitio impuesto por la resistencia imperial incaica sobre Lima se levant a causa de los diez mil indgenas que envi Contarhuacho desde Huaylas”78. Distinta fue la presencia de la Coya Azarpay, otra hija de Huayna Cápac. Despu s de la muerte de su hermano, Tupa Hualpa, huy desde Jauja a Cajamarca, donde fue apresada y enviada a Lima. Francisco Pizarro la aloj en su casa probablemente con la intenci n de utilizarla en una futura negociaci n. Frente a una mujer de mayor jerarqua, y que poda desempe ar un rol destacado en futuras alianzas de la nobleza incaica con los conquistadores, In s Huaylas sinti un fuerte sentimiento de rivalidad hacia Azarpay, y para librarse de ella la acus de conspirar contra los espa oles y sin ningún juicio Pizarro orden que le aplicasen garrote. Fracasada la insurrecci n despu s de ocho meses de intensas batallas, Manco Inca se retir a Vilcabamba, zona de difcil acceso al norte del Cusco, en la provincia de La Convenci n, entre los ros Apurmac y Urubamba, y se llev consigo las momias de sus antepasados, Pachacutec, Túpac Inca Yupanqui, Viracocha y Huayna Capac79. A partir de lo cual la elite incaica qued dividida, una parte en Vilcabamba y la otra en el Cusco en contacto directo con los espa oles, que designaron un gobernante t tere, el Inca Paullu, hijo de Huayna Cápac y A as Colque, mujer de la elite de los Huaylas. Pero su presencia fue irrelevante, Paullu reclam algunos derechos en Huaylas y Arequipa, se bautiz con el nombre de Crist bal, as como su esposa, Mama Tocto Ussica, se convirti en Catalina. Pero no tuvo ningún ascendiente sobre los pobladores del antiguo Imperio. Manco Inca tuvo tres hijos: Sayri Túpac, Titu Cusi Yupanqui y Túpac Amaru, conocidos como los Incas de Vilcabamba. Cuando muri Manco Inca asesinado por los espa oles le sucedi Sayri Túpac, quien en 1557 acept la autoridad hispana a cambio de una encomienda en Yucay. Viaj a Lima y se reuni con el Virrey quien le entreg tierras y otorg algunos 77 Edmundo Guill n. La Guerra de la Reconquista Inka. Lima, 1994. 78 Rafael Var n. Ob. Cit., p. 253. 79 Nicole y Herbert Cartagena. Por el camino de los Incas. Buenos Aires, 1978, p. 132.

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