47 Micaela, una herida en la memoria. La mujer relegada en el discurso histórico Se salvó también Fernando Túpac Amaru, el menor de la familia. Esta es la historia olvidada de los niños mártires del Perú y América4. Como si, por de¿nición, las mujeres, niñas y niños no cali¿caran epistemológicamente para el relato histórico. Condenados al agujero negro de la memoria: el olvido. La familia Montiel vivía y vive en esa zona al sur del Cusco donde se produjo la rebelión. Cuando en vacaciones escolares los visitaba, si por algún desliz el tema salía en la tertulia los rostros se ponían serios, se hablaba en voz baja, quedito, y taciturnos evocaban los deudos. Advertí que en las familias vecinas ocurría lo mismo. Entendí que para pueblos como Checacupe, Andahuaylillas, Oropesa, Marcapata, Acomayo, esta evocación despertaba una vieja pena. En Lima, los primos hablaban en clave: “¿vas a ir a Checa?”, “escucha los coros de Anda”, “vamos a comer un pan de Oro”. Un libro reciente dio a conocer un documento que revela el pecado que tuvieron que pagar estos pueblos: haber tomado partido al decidir abrir sus iglesias para bendecir el movimiento iniciado por los vecinos de Tungasuca5. Es comprensible que nuestros historiadores hablen quedito del feroz ajusticiamiento -nunca visto en tierras de América- de toda la familia Condorcanqui-Bastidas, con excepción de Fernando -Fernandito- de 11 años, sentenciado a cumplir destierro en África. Existe abundante documentación de los hechos, actas detalladas del proceso y las sentencias, cartas privadas interceptadas, delaciones por torturas, secretos de confesionarios, reunidos en la Colección Mata Linares y en la vasta Colección Documental de la Independencia del Perú. No obstante, pasó en sigilo los argumentos jurídicos o políticos que pudieran justi¿car la aplicación de penas extremas y públicas. ¿De dónde proviene esta pragmática? ¿Acaso las reformas borbónicas adoptaron nuevos protocolos de condenas en las colonias? Estas ejecuciones destinadas a aterrorizar al común tienen su modelo de referencia en un acto solemne de torturas y martirios ocurrido en París el 2 de marzo de 1757. Un festín público de suplicios, quemas con fuego, aceite y plomo, desmembramiento que estremeció a la Europa de las luces, 4 Edgar Montiel. “Fernandito Tupac Amaru, la historia olvidada del niño mártir”. Prefacio. José Luis Ayala. Este cautiverio y agonía sin ¿n. Lima, 2011. 5 Jorge Cornejo Bouroncle. La revolución precursora de la emancipación continental. Cusco, 2013 (edición original, 1963).
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