12 Sara Beatriz Guardia Esto permitió ejecutar al Inca Tupac Amaru por el delito de ser el último Inca, ordenar el sistema administrativo del virreinato, y crear la mita a ¿n de proveer mano de obra a las minas de Potosí (plata) y de Huancavelica (azogue). También se estableció el Tribunal de la Santa Inquisición el 25 de enero de 1569, que contó con el apoyo de Francisco de Ávila, vicario de las provincias de Huarochirí, y encargado de dirigir la primera campaña de extirpación de las idolatrías. En su libro Tratado de los Evangelios, Francisco de Ávila evoca con orgullo las virtudes de su tarea evangelizadora: “¿Yo propio no saqué más de treinta mil ídolos por mis manos […] y quemé más de tres mil cuerpos de difuntos que adoraban?”10. También fray Buenaventura de Salinas y Córdova, denunció una política de intensa explotación de los indios en el cumplimiento de “una múltiple y dura carga para con el colonizador, el Estado y la Iglesia”11; en Memorias de las Historias del Nuevo Mundo, describe las condiciones infrahumanas en las que vivían los mitayos al relatar el caso de un indio cuya mujer presa de la desesperación se había suicidado después de ahorcar a sus hijos ante la amenaza de que los llevaran a las minas. Este no es un hecho aislado, agrega Buenaventura Salinas, porque “lo mismo hacen las madres, que en pariendo varones los ahogan” para evitarles el destino de la mita. Abundan los testimonios del exterminio de los indios. El párroco de Alonso Ocón Álvarez, re¿riéndose a los graves daños que producían las mitas de Huancavelica y Caylloma, sostuvo que de mil indios tributarios “no quedaban más de 80”, y cuando sus tierras estuvieron abandonadas “el visitador don Diego Camaño las vendió en nombre del rey…”12. Otro párroco, Francisco Romero, denunció que los corregidores llegaban al extremo de “hacer tejer sin descanso a las mujeres, retribuyéndolas con míseras propinas o con nada…”13. Agrega otro sacerdote que se las obligaba a “tejer todo el año mucha ropa para enviarla a Potosí pagando su trabajo en tabaco, cintas y otros géneros de que no necesitan para su alivio”. Incluso el párroco Bernardo de Cela Colmenero, sostuvo 10 Citado en: Teodoro Hampe Martínez. Cultura Barroca y extirpación de idolatrías. La Biblioteca de Francisco de Ávila – 1648. Cusco, 1996, pp. 13-14. 11 Fray Buenaventura de Salinas y Córdova. Memorial de las Historias del Nuevo Mundo. Lima, Volumen I. 1957. 12 Ibídem, p. 10. 13 Ibídem, p. 16.
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