Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884

10 - La de Bruselas, orgé,nizada en I 843, ha alcanzado, en medio si– glo, á la cifrn ele 400,000 volúmenes y funciona de 10 h. a m., á 3 h. p.m. La de Madrirl, fundada en I .71 I sobre una base de 10,000 tomos obsequiados por Felipe V., posee hoy poco más de 600,000 volúmenes. Es la única Bibiinteca Nacional que f,rnciona dos horas en la noche y cinco en el dia. En cambiu perlllanece cerrado durante los me,-,es de vacación veraniega (Ago,-,to y Setiembre) El salón de lectura admite I 20 personas. Deficientes nuestros datos sobre bs Biblioteras de Italia solo apun– taremos que la del Vaticano consta de 420,000 volúmenes, la de Flo– rc.:ncia de 380,000 y la de la Universirlad de Boloña de 350,000 fase111cs á las Bibliotec,is de la América latina. La de Río Janeir0, según sus últimos catalogos, se compone de 310,000 valúmenes. La de México, organizada por el presidente Juárez en el que fué templo de San Agustín, contiene hoy :>.20,000 volúmenes. La de Santiago de Chile, funcl,ida en 18 I 3, llega á 70,000 volú– menes; y la de Buenos Aires se aproxima á 25,000, cifra que ha exce– dido yá la de Bogotá. La de Quito con.~ta de 18,000 volúmenes; la de Caracas ele 22,000; la Je Sucre de I r ,ooo y su anexa, la de La Paz, en los pocos años que lleva de creada, ha reunido 9,000 volúmenes. Las de Montevideo y la Asunción nos son poco conocidas p,)r rlatos uficiales. Nuestro.; informes privados dán á la primera 20,000 volúmenes y 8,000 á la seg~1nd<1. D..: e,-,ta compendiosa reseña resulta que la Biblioteca ele Lima que hasta 1881 ocupaba el tercer lugar entre las Bibliotecas de Arnéric<1, se encuentra hoy compitiendo co11 las de Buenos Aires y Bogotá para obtener el cuarto lugar, noble conipetencia en la que el triunfo ~erá fruto de la perseverancia. Destruida como fué la Biblioteca que San Martín fundara, la actual solo cuenta ocho años de existencia, y en ta11 corto laµsc, de tiempo halaga nuestru espí1 itu y fortifica nuestra fé en un 111añana próspero, contemplar todo lo que se ha obtenido, merced á las gencrosJS ofrendas de nacionales y extranjeros que han dispensado henévola protección al estabkcimiento, y merced también á la buena vo!untad con que el Supremo Gobierno, apesar de la desventajosa rrin– dición fiscal ele la república, ha atendido mis siempre moderadas pre– tensiones. Pequeño, relativamente, ha sido el progreso de la Bibliote– ca en el bienio que termina; pero él basta para comprobar que el esta– blecimiento tiene ya sólida base y que su prosperidad, aún suponiéndo– la lenta, se halla asegurada. Lima, Julio 2 de 1892. Rica~do Palma.. ---

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