Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884

-8- miento acornpañaco del, por entonces, Ministro del Ramo, doctor don Eleodoro Romero, decretara la renovación del mobiliario y el aseo del saloncito en que, desde 1884, funr.iona la Dirección. Hoy el despacho del Director está amc,blado con modesta decen– cia, se ha pintado el salón de lectura, refeccionado las mesas, reparado las dos esculturas de adorno, arreglado e! patiecillo que con aquel co– munica, cambiado las baldosas del ve.stibulo y practicado otras mu– chas pequeñas mejoras. Actualmente se trabaja en cambi;:,.r d servicio de agua,'por el mal estado en que se encuentran las cañerías. Resta solo por decretarse !a pintura <txterior y la del patio del edificio, y, lo que más que todo interesa, la construcción de estan– tería, sin la cual la Biblioteca mal puede progresar. XII Publicación bibliotecaria. Entre los manuscritos adquiri<los con la compra que, por ky del ' Congreso, hizo el Gobierno de la librería Zegarra, encontrábase uno titulado Flo r de Academias, sobre el que llamé la atención del Minis– terio. E.se manuscrito del que solo era conocida una copia que existe en el B ,itisl t Museum de Londres y de la que solo teníamos noticia, en el Perú, por referencia~ de los académicos españoles Menénclez y Pelayo, Gayangos y marqués de Valmar, es una compilación de pro– ducciones literarias leída~ (en 17 rn) <!11 la tertulia semanal que, en el palacio de Lima, ofrecía á sus amigos intelectuales el virrey marqués de Castel-dos-Rius. No e!, sc,lo la forma estétic;:,. de los trabajos lo que interesa en el manuscrito, sino también las noticias de caracter ·so- ciológico é histórico. · El Gobierno dispuso que por el Ministerio se contratase la impre– sión de 500 ejemplares, de los que 300 serían distribuidos entre las Bibliotecas, Universidades y demás instituciones del extrangero que nos han favorecido con el obsequio de libros. Ya era tiempo que el Perú correspondiese con una obra de mérito intrínseco á quienes se han manifestado, desde 1884, solícitos por aumentar nuestro caudal bibliográfico. Es una deuda de decoro la que el Perú ha ;,atisfecho, y hónrome en haber puesto para ello mi pequeño contingente, como µrologuista y comentador de Flor de ~ kademias. Tampoco es merecedor de desdén d servicio que á la Historia Nacional ha prestado el establecimiento de mi cargo c0n los documen– tos inéditos que, desde el año anterior, proporciona á la Revista de Arcltivos y Bibliotecas, public¡i.ción de la que han circulado ya seis tornos.

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