Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884

-7 Hecha la selección se han fo, madc, 160 volúmenes, á cuya. encuader– nación, así como á la de periódicos y de varias obras norteamericanas, acaba el Supremo Gobierno de decretar que se proceda. IX Catalogación. Esta labor se halla hoy limitada á la de simple inventario de li– brería. No cabe hacer catálogos formales cuando, por falta de estan– tes, no puede darse á los libros colocación segura. X Estadística. Los concurrentes al salón de lectura, durante el año de 10 de Julio de 1899 á 19 de Julio de 1900, han sido 2,873, y el númer~ de volúmenes puestos á su disposición I 1,831. Tengo hoy que repetir literalmente conceptos que consigné en mi anterior Memoria. los mismos que el ;lustrado catedrático doctor don Manuel Vicente Villarán amplió luminosamente en su discurso unjver– sitario:-« Apéname apuntar que la mayoría de lectores no concurre "ímpulsada por el afán de ilustrarse sino por pasatiempo, á falta de "ocupación seri;i en que emplea-r sus horas. El carácter genuino de « toda Biblioteca Nacional es el de biblioteca de consulta para las per– « sonas verdaderamente estudiosas. H-oy por hoy, la Nacional del " Perú, tiene mucho de biblioteca popular y de biblioteca de recreo ó « de casino. Yo sé bien que si se negara á los concurrentes la entrega « de novelas, poesías y libros frívolos, disminuiría en dos terceras par– " tes el número de lectores. No parece sino que, en nuestra juventud, « hubiera más inclinación á ser literatos q11e hombres de ciencia y de « trabajo. Muy desconsoladora-; deducciones sacará el sociólogo de lo « que ligeramente apunto, pues la índole de este documento no permi– " te otras apreciaciones. » XI Mejoras en el edificio. Después de alguno:s ai,os de clamorosa exigencia, obtuve que S. E. el Presidente de la República, en su primera visita al establecí-

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