Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
78 MAR DEL SUR todo aquello que Palma asegura sucedió en el Teatro la noche del 21, y en cambio fuese tan pródiga en los más vívidos detalles referentes a la noche del 2, tan semejante en su ambiente a la relatada por el tradicionista. Por tan– to, podemos trasladar al 2 todo aquello que Palma y sus cien conocidos asegu– ran que fué el 21. Además, San Martín, no tenía que recibir noticia alguna que le causara sorpresa y regocijo en esa noche, pues fué el 19 cuando se le devol– vió -como lo puntualiza el documento publicado por el coronel Bonilla– "ratificada la capitulación", es decir, el documento firmado por La Mar en esa fecha y no el 21 a las siete de la noche, como afirma Palma, a todas luces equi– vocado. Por último, con fecha 20 se expidió el decreto ya transcrito que dice: "Debiendo entregarse la plaza del Callao mañana, a las diez del día" --es de– cir, el 21-, "conforme a la capitulación firmada y ratificada en la noche an– terior" -la del 19-. . . "habrá una iluminación general en las noches del 21, 22 y 23 ... " etc. En consecuencia, podemos cómodamente establecer que el relato de Palma, eliminados sus otros errores, se refiere no al 21 sino al 2 de setiembre, para lo que contamos en nuestro apoyo el único "periodiquito de la época" que así lo registra. Y en cuanto a aceptar la fecha del 23, que da lógicamente el coronel Bonilla en sustitución de la del 24 de Palma, quienes supongan falta de res– peto a la bien querida memoria del tradicionista, serán excesivamente suscep– tibles y más sentimentales que objetivos. Después de todo, ¿quién ha estable– cido que Palma fuese historiador? La Historia puede ser interpretación de los hechos, pero, ante todo, tienen que existir los hechos, conditio sine qua non. Y más de una vez, en este mismo proceso y en lo que de él se verá más ade– lante, el autor de la Tradición del Himno Nacional incurrió en deslices fatales. Por lo demás, la impresionante declaración de que conoció y trató a "más de cien personas que asistieron a la función teatral", se ha producido a más de sesenta años de "aquella noche de septiembre", pues la Tradición del Himno Nacional, según propias palabras del autor en su carta de 1901, fué publicada "ha poco más de quince años". . . "no recuerdo en cual periódico", es decir, más o menos en 1885. Y si entonces ya se había olvidado Palma de que el Himno tuvo originalmente seis estrofas (y no cuafro ), así como hemos visto que confunde la fecha de la capitulación, nada de extraño tiene que haya olvi– dado también la del estreno, ya que para escribir su Tradición y posteriormen– te aquello de "Más sobre el Himno" (37), no iba a contar con el testimonio de sus cien conocidos (38), muchos de los cuales -¡si no todos!- habrían muer– to de viejos, pues no hay que olvidar que habían asistido, seguramente adul– tos, a la memorable función de "aquella noche de septiembre" de 1821. ( 3 7) Véase el capítulo siguiente, pág. (38) Esto de "más de cien personas", bien puede equivaler a las afirmaciones habi– tuales de "miles de personas", "todo el mundo", "Lima entera" y otras por el estilo siem- pre hiperbólicas, vagas y por tanto incomprobables. '
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