Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
48 MAR DEL SUR más probado y la política a la milicia, condujesen a su perfección el desprendi– miento de las Américas y su metrópoli". Uno de los genios era San Martín, pro– pio "para el tiempo y circunstancias", que había comenzado con el Regimiento de Granaderos a Caballo, famoso por su disciplina, victorioso en San Lorenzo, cuya acción militar detalla; en tanto, poco tiempo después debía reorganizar los Ejércitos del Norte, vencidos en Vilcapugio y Ayohuma; su actuación en Mendoza, la entrada en Chile, hasta que "el caudillo de la libertad" tremoló el estandarte de la Patria, proclamando la Independencia del Perú. En un pa– saje afirma: "V. E. no puede escribir lo que Julio César: llegué, vi y vencí, si– no llegué, y la noticia de mi llegáda hizo volar a los pueblo~ a abrigarse a la sombra de mis banderas, nuncias de su libertad". En seguida presenta el cuadro de Pezuela, derribado de su trono por los Jefes de su ejército, y bajo La Serna, que aparece como Virrey, ungido por esas tropas, en tanto que San Martín, tranquilo, observaba que habían perdido el rumbo los pilotos, pero se consagró a reparar los destrozos que la ~pidemia había causado en sus tropas. "permanece esperando el momento de triunfar sin combate, economizando la sangre de los que vienen no a destruir sino a proteger". Aún repite ese concepto fundamental de que San Martín era "el Libertador más ·humano, aspirando todos al placer de conocerle", y de que cuando derriba, "sin derramar una gota de sangre, el muro de la España, cons– truye en el momento, sin fatiga, el de la América". Y en seguida detalla la obra realizada: erección de ministerios y tribunales, decoro de la policía, res– tricción de tributos, Gobierno Provisorio, libertad para todas las clases sociales, ilustración pública, comercio libre ( 6). Estas contadas anotaciones a la extensa biografía de San Martín, del doctor Figuerola, ponen en evidencia sus altos valores históricos y literarios. En la "Gazeta del Gobierno" del 18 de febrero de 1822 al informarse acerca de la realización del gran acto constitutivo de la Sociedad Patriótica ----celebrado el 12 de febrero- se formuló una severa crítica al estado cientí– fico y docente en que se encontraba la Universidad, seguramente redactada por Monteagudo. Se esperaba que la Universidad de Lima sería en lo sucesi– vo tanto más útil y benéfica a la causa nacional, cuanto hasta entonces sólo había servido "a pesar del genio ilustre de los peruanos y de sus brillantes ap– titudes para sostener las regalías de un gobierno feroz y atrabiliario, para ha– cer que los pueblos venerasen como sagrado, el código de opresión e iniquidad dictado por los españoles y para enseñar las doctrinas absurdas sobre los dere– chos del tronó, que eran la única materia de los numerosos volúmenes que nos remitían a América los escritores peninsulares". En adelante -continúa el autor de la crítica-, gracias al genio de la Libertad, la Universidad de Lima y la Sociedad Patriótica se darían la mano una a otra, y ambas serían el ho– nor del Perú y el centro de impulsión llamado a regular el movimiento del vasto imperio de los Incas ( 7). Buenos Aires, 1950. (6) (Documentos del Archivo de San Martín, cit. T. XI, págs. 551 y sigts.). ( 7) Gazeta del Gobierno del 18 de febrero de 1822, n9 13.
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