Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

RAUL PORRAS BARRENECHEA 33 contingencias peligrosas, sobre todo para espíritus europeos no contagiados por la emoción revolucionaria de América. Así se explica que el Vizconde de Cha– teaubriand aplaudiera desde Europa. entusiasmado, la mise en scéne de la mo– narquía en Punchauca y la considerara como precursora de grandes bienes y de un paso trascendental hacia la cordura. Pero, era otra la consigna de la revolución americana y San Martín lo entendió así en el Perú. América debía vivir su propia vida, desechando consejos y prevenciones sabias, conocedora del bien y del mal que le esperaban, pero contenta y segura de sí misma y disfrutando de su libertad como el más espléndido goce, con el pródigo derro– che de toda juventud. /

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