Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

FLOR DE LEER AL GENERAL SAN MARTIN por TEOBALDO ELIAS CORPANCHO Sobre un corcel de crines desplegadas al fragoroso embate de los vientos; al frente de héroes de laurel sedientos; de relumbrantes, épicas espadas, te contemplan de un mundo las miradas; y en premio de tus ínclitos portentos reviven, en tu honor, los pensamientos de las muertas estirpes libertadas. ¡Salve, Gran Capitán! ¡Gloria a tu nombre, en la América entera bendecido desde el altar que tiene en su alma el hombre! ¡Dios en la eternidad besó tu frente, porque te vió llegar enaltecido por el amor sin fín de un continente! * * * ORACION A SAN MARTIN por ABRAHAM V ALDELOMAR 113 Padre nuestro que estás en los cielos: santificado sea tu nombre. ¡Tú que nos diste el supremo bien de la Libertad; tú que rompiste las cadenas que ataban nuestros brazos viriles; tú, que encendiste las llamas que iluminan el camino de las generaciones; tú, que nos legaste la bandera que cobija las ce– nizas de nuestros abuelos, la vida de nuestros padres y las esperanzas de nues– tros hermanos; tú, que fundaste la primera escuela; tú, que sacrificaste tu ju– ventud en aras de nuestra Libertad; tú, que renunciaste a ser tirano después de haber sido libertador; tú, que fuíste divino porque sentiste la sed angustiosa de la Gloria, porque defendiste a los oprimidos, amparaste a los débiles, y li– bertaste a los victimados; tú, que supiste renunciar al precio de tu heroísmo; tú, que no quisiste dividir el suelo sagrado de los incas; tú, que viviste una vi– da austera y ejemplar, tú, que desdeñaste la fortuna; tú, que respetaste la vi– da de los ven.cidos; tú, que no manchaste nunca jamás con sangre de los hom– bres tus manos fuertes; tú, gran capitán taciturno que nos diste la lección su– blime de la Libertad; tú, que no tienes rival entre los libertadores; tú, que pu– siste en nuestro pabellón la púrpura ideal de las Victorias,· tú, insigne capi-

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