Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
112 MAR DEL SUR El héroe ha alzado el rostro; su actitud es sublime, cual si hablara con el Juez de los pueblos cara a cara: "Desde hoy el Perú es libre, -dice con grave pausa,- libre e independiente por la augusta voluntad de sus pueblos y la justicia de su santa causa que Dios protege". Alzóse, y ondeando la bandera que en alto sostenía su brazo prepotente, sintió el pueblo que ' de ella descendía como una bendición sobre su frente. El súbito y sonoro tronar de las campanas, el vibrante grito de los clarines, la algazara de la entusiasta multitud y el eco de lejanos cañones anunciaron al mundo que en ese hermoso instante acababa el Perú de alzar al cielo, no por innoble encono sino por justo y generoso anhelo el juramento que después sostuvo en J unín y Ayacucho, espada en mano, de romper las cadenas del colono y vivir para siempre árbitro de sí mismo y soberano! En la constelación de las naciones hay una estrella más; pura, radiante, se alza sobre la tierra coronada de gloria: solo el autor del Universo sabe en sus arcanos, para el hombre oscuros, lo que de ella escribirá la historia en los siglos futuros. Escrito en 1897. * * *
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