Los Andes

~· I~ I> ,. ' ' ' ¡ 469. .ff WUK J , LOS ANDES-LIMA) DICIEMBRE 2 DE 1893. ~~~~~~~~~~~~~~~ Por~ eso elevó al Sµprei110 Gobierno su correspondiente queja y sus recla- mos han sido atendidos por Ja resolu- ción reparadoraquepublic:imos ácon- los Secretos, Comprobará quizá mas tardP~ Vi• ni eron á co.n tinm:do como luego lo diremos. "LOS ANDES." Si todos nuestros hermanos de ul- tra-cordillera presenciaran ro que no- LIMA, DrcIEMBRE 2 DE 1893. sotros estamos viendo en esta Capital~ EN la conciencí,1 de los hombres entre la gente conspicua que forma el pensadotes está gravada Ja grande cerebro de la llamada Unión parla- vordad deque la educa 3i6n moral é in- mentaria, moderaría, por su puesto, totectual, bien cimentada, y dirigida sus arranques de ciego alucinado com- con esmero; tiende inmediatamente á prendi8,1do seeenamente que se trata la unidad de la organización social de ca8o perdido al que la ciencia no p]anteando el progreso y el engi:an pLtede comunicarle ni aun la ficfrcia decimiento de Jos pueblos. vida del galvanismo. Quién podrá negar que los pueblos - Hasta el 27 de Noviembre, fécha glo- sin it1strucción sólo son masa:::; vívien- riosa µara el Perú, los notables de la tes, juguete de la ambición) instru- Unión abrigaban esperanzas en - un mento de viles comerciantes que usu- cierto misterioso velo que cubría los fructuan la ignorancia de sus seme- proceclerr:-s en las regiones oficiales, jantes paea presentarles lo negro co- pero, Ja palabra leal y franca del Jefe rno blanco, y corno verde el a.zul. del Estado escuchada en la pampa de El diamante en ·lJruto, como dijo una Amane,.; es, ha sido el requies cant in de nuestras escritoras, no es más que pace que los civicos oligarcas han es- una piedra que eL transeunte ar.roja cuchado junto al cadáver híbrido y c;,on el pié; pero recojida y pulimenta- descompuesto del feto que nació para- da por mano expeda, despide rayos lítico y deforme en la n0che del 14 de que ofuscan la luz. Octubre, fruto de un comercio carnal Esa es Ja e:x:act:i comparación entre en la noclrn pavorosa del 3 de Diciem- la irrteligencia bien cultivada y Ja que bre festejado, como boda ·1iciLa en la no lo es. cena del Maury. El día en que veamos convertidos Es preciso que sepan 'todos nuestros en colegios, inslitutos y talleres los hermanos del territorio; que hoy por lugares que boy sirven de conventos, hoy, la'qus se llamó Unión Cfoíca capi- casi desiertos ya.por falta de h 1bitan- ta1~eada por el audaz héroe ele Santa Ca- tes; el día en que el idioma se unifique 1 talma, no existe mas que en los fastos en laHepública, en que el indio lea y de la Histsria pátria que tendrá que el periódico sea una verdadera necesí- mencionarla cuando hable de traición, dad ~ara el labrador y paca el ar-tesan?, ! de yan ~d 'ld,. ele _orgullo, de deslealt~d, habra comenzado para nuestra Pátera de rntr1gas rnd ignas y de grosero~ 111- la era de regeneración sofíada por su1tos; programa negro de los corifeos unos pocos que de buena fe se preocu- de h ex Un_ión. . pan del futuro del terruño; y, cual la Para ratrí1car nues!ras afirrna?1~­ Gran República modelo, podre-nos se- nes, basta leor cualqmer~ de lo~ , ul.ti- ñalar al pueblo corno al guardián de mos números de La Naci<m p~r10dico sí mismo cumpliendo la ley sin la in- de,Valcárcel que redacta el rmsmo, y tervención policial. medir los desahogos de despecho que Cierto es que la humanidad camina indilga aJ Ejército y á la Nación con la sin detenerse á su perfeccionarnien1o, irncut1dia del que está arcoja~do á ~a pero las naciones sugetas á veces á la e.alis los restos de su d esengano poh- crnenta prueba de la postrnción, nece- t1co. sitan reactivos poderosos) y tal pasa En Agosto, lo esper~rnos funda- hoy en el Perú, donde las salvavídas damente, la voluntad de los pueblos de del naufragio se nos ofrecen oL'l la foe- la República recibirá ·el oleo del bau- ma de la paz y de lu i .u :.: ~rucción. tis~o político, y el e~egido por ell?s, Nu entra en tela de duda la creencia el ilustre General .Caceres, rn vestido de que Aquel que prepara galardon0s con lainsignla presidencial, podrá con- y castigos, tiene ya la mano puesta sagrarse á ta fecunda labor ~e bcnofi- sobre la vara rniJagrosa que toca los ciará esta Patria que el:i ól tiene depo- cadá:veres y les manda le\'antarse, y sitada.~ todas sus espera:1zas de rege- camrnar. neracwn. Bien convtmcidos están nuestrns La Unión Naciunal, en cuyo seno pu~blos de la necesidad ut·gente qne existe la inícía~iva noble, la idea libe- ox·1ste de ensanchar y vuliYLtrizar la ral, el pensamiento levantado Y pro- ü1strucción. · t? gresista, estamos seguros de que lla- Se no la una corriente favorable en rnado á colabornr en el futurn Gobier- nuestr-as p,a')laciones andinas en favor no del General Cáceres no r1egará el del periódico y por este mismo sinto- co~CLH'SO solicitado en nombre del ma delicadamente explotable, deben; pa1s. ,, los que al periodismo se consagran, La paz hará lo demas para que reto- redolJla.r sus esfuerzos en pró del ma- fiezca el ád)Ol de la fortuna. . terial enviado en las columnas de 1 ;. las hojas volantes que van allá a ser- LdS EFÍMERAS GLORl~S DE LA UNIÓN CÍVICA vir de alimento moral á ínteligencicts EN AREQUIP4. que, en el rol respectivo, pueden consi- derarse corno tiernos niños ávidos de recibir el pan sano que nutra y vigori- ce su organismo y no la reseca galle- ta, alimento engafloso que en sí l~eva los gérm~nes microbicidas conducto- res del enflaquecimiento y de la rn ue r- te. Instruir es dar Ja luz al ciego. Engañar es cerrar las puertas á la verdad. (De una hoja de Puno). tinuación: ccVisto este expediente, del cual re- suelta· . 1 ºQue el 24 de Octubre último, se d~vi~ió en dos grupos el Concejo Peo- vrnc~a1 del Cercado de Arequipa, que func10naba el 17 de Octubre de 1892 y que conforme á la ley de II del mismo, d~bía entrar en ejercicio de sus fun- ciones; y ·2° Que con- tal motivo) el Prefecto delDepartamcmto expidió el.decreto de 26 del propio m'1s, declarando legal la reinstalación de la J urrta Dil~ecti va presidida pordon Manuel S. Larrú: que era la que funclonaba ei1 Octubre de 1892; y CousiderandtJ: 1 º-Que la resolución Legisla ti va de f~cha25 de Octubre, anulando el decreto Prefectural de 29 de Octubre del c1tado año de 1892 y aprobado por el Poder Ejecutivo, no ha tenido efec- to, por haber .sido observada oportu- namente, y 2°-Que estando vigente la Supre- ma resolución de 20 de Abril último aprobatoria del citado decreto Prefec: tural de 29 de Octubre, debe aquella cumplirse en todas sus partes, reem- plazándose á los Canceja.les que re- sulten impedidos, en la forma que de- term~na h .ley de la materia; poe estas cons1derac10nes: absolviéndose la con- sulta que hace el Prefecto do Arequi- pa, se declara: que subsiste la inhabi- lid.a~ 1e los Concejales suspendidos y eI1JU1Ciados por el decreto Prefectura! de 26 de O~tu bre de 1892, aprobado po1: resolución ~L1prema de 20 de Abril últuno; y que en consecuencia el Pre- fecto de Areq,-uipa dicte las órdenes convenientes para que con exclusión de dichos miembros se reinstale la Junta Directiva organizada conforme á la expresada resolueión. Corn u níq uese y regístrese.-Rúbri- ca de S. E.-GAsTóN.>) Ya se convencerán los cbicos que toda l.a R.epública ~a.rechazado l~ ley transitoria de Murnc1palidades, por la gue creían salvar su impotencia, é imponerse al país; y se convencerán asimismo, de que no hay un solo Con: cejo Provincial de los elejidos con su- jeción á la ley de 14 de Octubre de 1882, que haya d~jad? su puesto, pGrq ue cor: la conc10nc1a del deber y de la legalidad de sus títulos conti- núan ejerciendo su cargo sin' aprecio alguno á la proditoria ley de los cívi- cos. Dentro de breves días el desenaaño será fatal para los que trniarnn de 0 en- señorearse sobre la opinión pública, porque como ha sucedido en las Pro- vincias de la costa: un solo Colegio Electoral no se reunirá en las Provin- cias de la sierra, poi-que la mayoría de los pueblos pertenece al Gran Par- tí.do Constitucional y éste no permiti- ra que se escarnezcan Jos principios tutelares de de la R_epúulica. EXTERIOR. ACUS,mótt AL EX-PRESIDENiE DE LA REPÚBLICA HILARIÓN DAZA. Hoy,mas imperiosamentequeen nin- gún oLro tiempo, necesitamos que la verdad recupere en el Perú el santua- rio de la ley y del derecho, y esto solo podrá alcanzarlo con ven1aja la ins- trucción difundida por todo el Lerrito- rio nacional. Los ipnotizadospor las maquiavéli- cas combinaciones del Club de la In- quisición de Lima, creyeron como un ver-dadero triunfo de sus propósitos pa- ra galvanizar la«Un1ón Cívica>) la re- surrección de los diez y ocho conceja- les, que por asalto tornaron la Muni- cipalidad de Arequipa, amparados por la v2cilaote pusilanimidad dol P N:fecio Arbulú, á quien por gratitud lelFrnn indicado apreciaciones encomiásticas para evitarle el remordimiento de un De «El Her'aldo». ol'ror, que jamás se perdonará en los IIoNoRADLE CoM1slóN DE PoLrcíA JuD1crAL. ~~~--~~~---o-&-~~~~~~~ POLÍTICA. días de su vida. (Continución) El entronizamiento del concejoresu- Este hc?ho n:credHad? con un cablegrama, · 1 -J l l d · i d·, i· t , n? se explica ~m a~m1t1r el anteceJente pre- Cl .ano e e-- os iez Y OC 10, 10 a ien ° a "'.10 <le la co.nnzvenc1a co_n .. el enemigo, y cons- los cívicos de Arequipa para suponer- t1.tuye el crnnen de tra1c1ón á l~ Patria; pu- se triünfantes, y ese hecho transitorio d1endo esclarecerse la conferencia con Peró como todo lo fugaz, cr~ado por el er- recibiendo las declaraciones de los testigo~ t. d Adolfo Flores, Felipe Molina y otros. LAS ALTAS y bajas que sufren los ror, se t1a torna O corno argumento Los pr'ecedentes apuntados se confi,.,man parti ]os políticos en el baffco dul éxi- de actualidad par~1 exponer ante los . con el siguiente documentos: to determinan inmediatamente la in- demás pueblos, la obligación de se- «Al saberse en Arica la toma de Pisagua, tern1ítencia -en los ánimos,:q ue, acalo- cuudar el ejemplo de Arequipa, sin se rnandó por el Genecal Prado, en una Jun- d d l · d ¡ · l -d l ta de Guerra, que el General Daza saliern a.l ra o~ ven sn propia vi a en a vida el ac ver!1r, que eso suceso no 18 Sl 0 a Snr con el Ejército boliviano aca·1tonailo en partido á que se hallan banderizados. expresió11 de aquel pueblo, queprotes- Tacna. La división Daza Jevió avanzai· hasta Desde Ja epoca de la enardecida Ju- tó·en tnasa en el mes ele Setiern bro Jaspampa ó Tilibiche, parn observar en su ba- cha entre Echenique, Vi vaneo y Cas- contra la tiráníc.a ley transitoria de se de operaciones al enemigo que se eocon- tilla ·, pocas yeces se ha visto en el µaís Municipalidades.; J.' no podía I)Ol' lo trab~r en Ag~~ ~anta Y obligarlo á desprender 1 . una fue!'te d1v1s1ó.n para contenerlo ó batirlo. una di visión rna~ marcad~ que al pre-1 misíI!-o,. coniravrn1éndo sus .Pr?pias e_n este caso, Daza podía aceptar el combate sente de los partJdos polílicos. conv1cc10nes, darle curnphmieBto sz le .comvenía, ó dirigirse por las alturas á Constitucionales y pierolistas cons-! consintiendo An la estaLilidad de una reumrse ~o~ el gi'ueso del ejército del Sul'. ti tu yen la verdadera entidad banderi-' aparición fantástica condenada y re- Este movllrnento tenía foPzosamente que des- za definida y caracterizada. 1 pudíada por la or)inión pública. concertaL' los planes del enemigo; pero cau- t • sas, dudosas hoy, que el tiempo revelador de «El Gene1·al Daza que reconocía el desafec- to de parte de su ejét'cito á. su persona, no querta moverse de Tacna ni encomendar á otr·o jefe e~ mando de las tropas: también es de presumirse qu~ desea1•a ~on~ervarlas .para el caso de un reves en el eJé:·cito de Iqmque, y contar con ese apoyo para regresar á Boli- via. Pero las exigencias del General Prado y la terminar.te opinión del Consejo de Guerra, lo obligaron a ceder y ponerse en marcha. «Las 16 leguas que caminé de Arica á Ca- mar-ones, estaban anticipadamente bien pro- vistas de agua, vive1·es y otros elementos ne- cesa1'\os en las varias paseanas. !,,.as jornadas podían hacerse fácilmente en dos días) cami- nando desde las cuatro de la tarde hasta las dos de la mañana, descansando el resto del día sin la menor dificultad. r 11 ) Pero como al- gunos jefos bolívianos no deseo.bn.n moverse de Tacna, por intrjgas de partido y por celos entre ellos, fomentados en _parte por el Gene- ral Jofré, Jefe del Estado Mayor y por el mis· mo Daza, ponderaban las dificultades del ca- mino, y lograron infundir en la tl'opa mi'edo, no al enemigo, sino al desierto. Sin embargo, á las 9 de la mañana del 10 de Noviembre, con el sol abrazador, salió de Arica el ejérci- to !:>oliviano fuerte de 3 mil pl'azas, con el Ge- neral Daza. Fué el prime1' desacierto de ésta infausta campaña; mas de doscientos solda- dos fatigados por el calor quedaron desparra mados en desierto; perncieron algunos, otros desertaron; sin embargo, al tercel' día llega- ron á C<)marones, (Noviembre 14). Probando así que el desierto era transitable. «En la mañana del 15, en que se descansa-· ba el ejército para continuat· su marcha al si- guiente, según el plan ácordado, se dijo a. Daza que lu. tropa no queda seguir adelante, y que los Jefes y Oficiales pensaban lo miomo. Daza mandó en el' acto reunir á los principa- les Jefes para co1wcer su opinión; la mayoría fué de parecer que se debía regl'esar inme- diatamente, á fin <le salvar el ejército. El Co- ronel Ignacio Cevallo:> propu~o el regresar hasta La Paz; otros, entre .ellos el Coronel .EleoJor-o Camacho, opinó porque antes se ¡:;ractical'a un rcconocimiemo · hasta. Agua Santa po1' el General Daza., dos eqecanes y el mismo Camacho, y de allí se diría si se debía co11trarnarchar ó seguir de frent,e. (Bibl. 128 párrafo IX.) Daza se dirigió á la oficina del telégrafo, y sin decirle á nadie comunicó al General Prado que el ejército no podía sailr adelante; pero que él (Daza) continuaba á po- nerse al frente del ejército aliado acompaña- do de su escolta, del escuadron ele vanguar- dia, de cien rifleeos y de la columna de gue- rrilleros de Albarracin, en todo como _450 hombres. Al saber esta resolución dice el mismo Daza, que todos se llenaron de alegría; Jefes, Oficiales y soldos, las bandas tocaron «<liana;>i arrojaban sus k~pis al ail'e vitorean- do al Capitán General que acababa de salvar la dignidad y representación de ~oli-y_ia,)) <Al saber el General Prado t~n md1gna co- mo inesperada contrariedad, y la resolución del General Daza de ir á ponerse al frente del ejét'Cito del Sur, temió que pudiera llevar · la desmo1'alización á los cuerpos bolivianos alli enrrvlados, y que por toda conte~tación le de dijo con· la. sequedad del telégrafo, que: «viendo que no puede usted pasar· adelante con su ejército, el Consejo de Guerra, que anoche convoqué, ha resuelto que el General Buendía ata ~¡ue mañana (16) al enemigo; sien- d.o por tanto n_o solo pelif1,osa, si1.10 innecesa- ria la marcha de usted a Sur.» Sin embargo, Daza continuó adelante con su comitiva; el 18 descansó dos horas e.n Chisa, y avanzó por la no~he hacia Tacna, pero su] tropa no tenia municiones. En este trayecto encontl'ó al Co- mandante Fidel Guerra 2. ºjefe de la fuerza de Albarracín, á ~uicn habta. mandado con antel::v:ión ocupa1• faena, éste dió por not}cia que Albarr-acín y su fuerza se había esparcido. Con tal nueva Daza paralizó por de pronto su camino hasta que horas después, convencido de la falsedad del relato, prosiguió adelante hasta la mafíana del 20 en que á las alturas de Tacna, supo el desastre de San Francisco, y regresé inmediatamente á Arica. A pesar de lo:> manifiestos c¡ue el Gene1·al Daza y el Co- ronel Camacho han publicado, y de las demas apreciaciones que sobl'e esta revelación se ha hecho por la prensa, aventurado sería, aun pronunciar un veredicto acertado· acerca de ella. Lo 1\nico queda en claro es que, tal de- termiuación apat'te de lo mal parado ql' deja- ba á Bolivia y ú su ejétcíto ante su aliado, causó un trJ,.storno comploto en las operacio- nes milita.res, en los momentos ma.s apremian· tes de la contienda; é · influyó decididamente en el desastrnzo éxito de la jornada de San Francisco. Sin embargo, es de creer que Da- za temió perder su ejército y con él la Presi- dencia Je la República que le interes<iba con- servar ante t')do. dejando en angustiosa ín- sertidumbre ~U General Buendía que lo espe- raba hora trns ho1•a (Bi bl. 195, página 30 á 30 Obra de Paz-Soldán, citada. (1) Para comprobar este aserto, damos el itinerario que consta en el número 33 de el uBolet1n de Ja Gue- rra,n publicado en Sucre, que dice: t<Dtl Arica ü Chaca 9 leguas; hay agua y forraje. t1J?e Chaca á Comarones 9 leguas; agua y mucho fo- rra1e. «Pe Camarones á Chi.sa 7 leguas; agua, poco fo- rrnJe. <.<De !Jlüsa á . ~'acna 7 le.guas; agua y forraje. «De _faena a f_1b1hche ij le~uas; agua y fonaje. uDe f1fnl!ehe a. San Antomo 2 leguas:.agua y forraje. <i.De San. ~n tOD;lO ¡>arte el ferrocarril á Negrcro1. ((De T1b1l!che a P1saguá 6 leguas. ~t?~al de leguas de Arica á Pisagua 41. <i. l res d1as de marcha para el ejército boliviano. <<Para ir á .!quique no hay necesidad de tocar en Pi- sagua y se sigue esta ruta. <<De Negreros á la Peí1a 6 lesguas. u:De;la Peña .parte el. ferroc:-iril á Iquiqul!. u:De ia Estación Negreros a la Estación de la Peña hay 6 leguas de camino de herradura para tomar e ferrocarril de la Pcíia.-. (Continuará.)

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