Ley y justicia en el Oncenio de Leguía

Nunca hubo cargo alguno sobre la honradez de estos magistrados. Maguiña tuvo entre sus hijos a dos vocales de la Corte Suprema. Sánchez Cerro canceló la Corte Suprema dejando solo a los funcionarios más adictos al civilismo y, para juzgar a Leguía y a sus amigos, organizó un ente vengativo, cuyo solo título indica que todos los que fueran sometidos a su autoridad eran suficientemente culpables372. No deja de ser curioso que un vocal de la Corte Suprema, Germán Leguía y Martínez, haya sido el primer ministro de Gobierno y presidente del Consejo de Ministros, y que otro vocal del mismo tribunal de justicia, Benjamín Huamán de los Heros, haya sido el último con el mismo cargo. El primero, competente hasta para ser un represor; el segundo, inoperante y políticamente suicida. Dos hombres de justicia abrían y cerraban el Oncenio. 153

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