Yale dijo que estaba «plenamente preparada para demostrar en el juicio que ha actuado de manera honorable a lo largo de las décadas y que es el dueño legal de los materiales incaicos preservados en el Museo Peabody» 569 . El memorando no daba pistas respecto de cuáles serían esas pruebas. Para cuando se escribió este epílogo, la demanda seguía sin resolver. La atención pública en el Perú se ha concentrado en temas más urgentes, como la fallida reconstrucción de las ciudades del sur peruano que quedaron destruidas por el terremoto de 2007, y el conflicto en torno a la explotación de recursos que existe entre el gobierno y los pueblos indígenas de la selva, como los que Bingham conoció en Espíritu Pampa. En el campus de Yale hubo opiniones contrarias. Por una parte, la postura de la administración ha fomentado un desagradable chauvinismo. Un columnista de Yale Daily News irrisoriamente advirtió que devolver los objetos los expondría al riesgo de un ataque terrorista570. Mensajes anónimos en foros de internet no son necesariamente representativos de la opinión de una comunidad, pero el sitio web de Yale Daily News ha permitido que algunos comentaristas prescindan de la necesidad de mantenerse corteses o de reconocer hechos. «¿Qué pasó con lo de que el ganador se lleva el tesoro?» preguntó un comentarista. «Si un explorador peruano hubiera encontrado un montón de objetos estadounidenses de cuando no éramos un país y ahora se rehusara a devolverlos, no me causaría ningún problema. Yale los encontró, Yale se los llevó, Yale los tiene. Fin de la historia» 571 . Otros comentaristas eran bastantes más favorables con el Perú, sugiriendo que si prevalecieran cabezas más frías en la comunidad, el Perú tendría sus objetos para el centenario de la visita de Bingham. Un graduado anónimo de Yale que pudo examinar los objetos en una clase de arqueología dijo tener la esperanza «de que Perú pueda ver el trabajo serio, edificante y culturalmente sensible que Yale ha podido hacer con los objetos». Pero prosiguió: «Habiendo dicho eso, los objetos le pertenecen a Perú. Eso es lo clave, así que ojalá que se pueda llegar a un punto medio entre que Perú llegue a apreciar el trabajo que ha hecho Yale respecto de su cultura e historia, y que Yale devuelva todo a Perú lo más pronto posible». Yo estaba de acuerdo. En julio de 2009, pasé por el Museo Peabody en New Haven, al cual mi padre me había llevado por vez primera cuando 320
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