Las ruinas de Moche

Información comparable, sin embargo, existe de la Huaca Caso Viejo en el valle de Chicama donde se detectó una secuencia paralela en sus características arquitectónicas como en las de sus murales (Mujica, 2007). En el relleno del segundo Edificio D se encontró una cámara pintada y decoración mural en forma de personajes polícromos en posición parada frontal (Franco y otros, 1999, pp. 16-23, figs. 32-43; Mujica, 2007, p. 180) que contenía una mujer en un ataúd y otros 10 individuos y estaba tapada con un techo de vigas de algarrobo. Estos individuos fueron luego removidos y se adosaron muros sin enlucido con nichos con dinteles angulares (como en las cámaras de Moche) y se enterró otra mujer con una acompañante femenina. Los objetos asociados consisten en cerámica, 12 en los nichos y otros 23 alrededor del cuerpo de la ocupante principal. Además, la mujer principal llevó orejeras de madera con incrustaciones, un pectoral de concha, un collar de cristal de roca, otras orejeras, dardos de madera y una especie de báculo68. Los ceramios de la Tumba 1 corresponden estilísticamente a Moche II (uno), Moche II/III (nueve), Moche III (18) y Moche IV (uno). Esto implica que no solamente se reutilizó la cámara sino también los objetos asociados al contexto original, de modo que resulta difícil separar lo que corresponde a la primera de lo que debería haberse agregado en la segunda ocupación. Otro grupo de contextos funerarios es más temprano ya que fue excavado en el relleno del primer edificio (del que también se han descubierto murales)69 y el segundo cuando se construyó un patio con murales impresionantes sobre estos contextos (Mujica, 2007, pp. 122-131). En el más grande de cuatro encajonamientos (3,30 m por 1,45 m) o espacios en plataformas libres de adobe se encontró el contexto de una mujer de una veintena de años envuelta en un gran fardo de 26 envoltorios con objetos como porras de madera, coronas y diademas, telas cosidas con placas figurativas y vestidos decorados. El cuerpo estaba asociado a 15 collares de oro, cobre y piedra semipreciosa, aretes de cobre con turquesa incrustada y 44 narigueras de metal, dos de ellas en su boca. Debajo del cuerpo se habían colocado 23 estólicas de madera forradas con cobre dorado. Gracias a la buena conservación del cuerpo se aprecian tatuajes en los brazos y el tocado en trenzas (Mujica, 2007, pp. 226-243). Sobre el 49

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