Las ruinas de Moche

fauces con colmillos, ojos grandes y un gorro hecho por la piel de un gato. La cabeza y dos garras miran hacia adelante, la cola del animal cuelga hacia atrás. Además lleva adornos en forma de placas como pendientes de orejeras que muestran cabezas zoomorfas estilizadas. Las pupilas, cabello, colmillos y la superficie de la cara fuera de ojos y boca tienen aspecto de una máscara y están pintados de marrón. La superficie marrón de la cara está levantada a partir de la boca hacia arriba, pero no así en el borde externo. Fig. 19 (No.3275). Cuenco de sacrificio con decoraciones en relieve. La superficie externa del cuenco, la base interior y exterior llevan engobe rojo. La boca y las paredes evertidas a modo de cáliz están decoradas por relieves y pintura blanca. La pintura está hecha en franjas y muestra caras zoomorfas estilizadas con apéndices en forma de meandros, enmarcados por una banda con ornamentos ondulares arriba y bajo. Fig. 20 (No.3301). Botella negra con asa estribo, bien pulida pero simple. Fig. 21 (No.3303a). Botella con asa estribo que muestra un murciélago que le chupa la sangre a una persona dormida. Esta pieza está restaurada. La representación está en parte modelada y en otra parte solo indicada por relieve. Está pintada en blanco y marrón y pulida, mientras que la parte inferior de la vasija lleva solo engobe sin decoración. El murciélago que yace sobre la vasija tiene, como un saltamontes, un cuerpo a modo de palo, una cabeza maciza y piernas blancas como alambres entre las cuales está tirada la piel de sus alas. Con sus extremidades delanteras sostiene los brazos de un hombre con ojos cerrados y posición de durmiente sobre su espalda que, debido a razones técnicas, está representado en posición erguida. Además sostiene su coronilla con una mordida vigorosa. El hombre está vestido con taparrabo y un poncho con rayas. Fig. 22 (No.3277). 78 husos de arcilla y una cuenta de cuarzo, ensartados después de la excavación. Los husos representan diferentes formas, algunos globulares, otros más cónicos y muchos a modo de una olla con cuello. Tienen el color amarillo de la arcilla, llevan poco pulimento y algunos están pintados de negro. Uno tiene huellas de uso e incisiones, pero su procedencia del contexto funerario original queda en duda. 245

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