cráneos, sobre todo en aquellos en la esquina noreste 271 tales ofrendas no se encontraban. La distribución del contenido de la Tumba 31 es particularmente ilustrativa para entender su arreglo original. Se encontraron restos de tres individuos (A, B y C) en la parte norte de la cámara. Restos de otros dos cráneos (D y E) se recuperaron en la parte sur, con cierta distancia entre ambos. En la esquina suroeste hubo una masa alargada de huesos podridos (f), que no se pudo identificar. Entre D y E se encontraron restos del esqueleto de una llama (g). El resto del espacio fue rellenado en su mayor parte por vasijas cuya disposición se desprende de la figura 81c. Los tipos de las vasijas de esta cámara se han ilustrado en la lámina 10. El individuo que se encontraba en la parte noreste de la cámara fue el ocupante principal. Fuera de un disco de plata que le cubría la cabeza, llevaba dos orejeras (lám. 18, fig. 36). Se trataba de un adulto. El individuo a su costado era otro adulto, tenía el disco también, pero le faltaban las orejeras. El tercer muerto hacia el oeste, cerca del borde de la cámara, fue un niño cuya cabeza estaba tapada por un disco de plata. Es probable que se trate de esposo, esposa e hijo/hija. Las representaciones en las vasijas más cercanas a los dos primeros parecen corresponder a estas relaciones, ya que, en la cercanía del individuo A se encontró una botella pintada con escenas de lucha (lám. 10, fig. 5); cerca de B, otra botella (lám. 10, fig. 4), una vasija escultórica en forma de una mujer que ofrece un recipiente y una botella doble en forma de pato (lám. 10, fig. 13). Cerca de los restos de cráneos en la otra esquina de la cámara no hubo evidencias de adornos, pero sí 80 torteros de arcilla, probablemente como partes de husos de material orgánico. Ellos representan las actividades industriales del conjunto doméstico. Las tres personas de la parte norte de la cámara (A, B y C) aparentemente eran de rango alto; la llama (g), una ofrenda de sacrificio que probablemente las condujo al Señor del Mundo de Abajo 272 , asociado al contenido de la cámara que evocaba la impresión de tratarse del contexto original e intacto. De acuerdo con todo ello se impone la suposición que los dos cráneos D y E pertenecían a esclavos domésticos que acompañaron a su dueño en la muerte. Pero asimismo parece que los individuos B y C eran acompañantes del dueño de la tumba. Por tanto, 231
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