Las ruinas de Moche

prueba de la excelencia cultural de los chimú quienes eran los adversarios más formidables de los incas. El lugar correcto que le corresponde a este último estilo en el desarrollo histórico del Perú se presentará más adelante. Por las excavaciones del conocido coronel La Rosa 128 se ha descubierto una parte de los edificios que se encuentran al norte del camino a Huanchaco. Estos difieren marcadamente de aquellos erigidos en el sector sur como se desprende de una comparación de las figuras publicadas por Squier en su página 150. Hubo ahí algunas construcciones domésticas con paredes decoradas con relieves diferentes y menos logrados que aquellos al sur del camino129. Una pared, adornada con motivos ajedrezados muy finos y ornamentos en forma de olas se halla a poca distancia de la última en dirección hacia el este. El motivo publicado por Squier en el lugar citado es muy común en tejidos, lo que sugiere que fue trasladado a adobes. Consiste en un desdoblamiento simétrico de la figura de un ave nadando (pelícano) y de una figura separada en el espacio libre (fig. 14). Figura 14. Motivo de una pared (sin medidas) (6,2 x 8,2 cm). Es probable que la figura principal de este motivo pudiera fecharse mejor si existieran telas con un motivo correspondiente. La figura insertada sirve mejor para estos fines. No existe en el último periodo de la costa. La cabeza con ojos y puntas bifurcadas es típica para periodos más tempranos de la prehistoria peruana 130 . Esta cabeza como ornamento se remonta a los inicios del periodo C de Pachacamac (Pachacamac, lám. 5, figs. 12 y 13). Es contemporánea con el periodo K del valle de Ica; una tela de este periodo repite la misma figura como motivo [Uhle hace referencia a figuras que no incluyó en su informe, razón por la cual se omitieron]. Por ello podemos fechar la construcción de esta pared en un 143

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