Las ruinas de Moche

aún. Los planos publicados por Rivero y Tschudi (1851) y Charles Wiener (1888) deben calificarse de carentes de valor y de factura fantástica. Por mis propias experiencias pude lograr definir detalles de las ruinas solo al ignorar aquellos que aparecen en estos planos por absoluto. Pero, debido a las actividades previas de Bandelier en Chan Chan, preferí dirigirme a las ruinas de Moche visitadas por él en forma pasajera. Tienen una extensión menor que la de Chan Chan y parecían presentar un problema más simple. Pero pude estudiar toda la historia principal del valle en estas ruinas en una forma probablemente mucho mejor que un estudio de Chan Chan me hubiera permitido. Ahí estuve en el meollo de los problemas presentados por la cultura llamada Chimú, la más importante en el valle, mientras estos quizá ni siquiera se hubieran podido definir en Chan Chan, cuyo esplendor máximo es cercano al tiempo de la cultura de los incas. Por ello, dediqué solo una atención esencialmente comparativa al lejano Chan Chan. 2. CHAN CHAN Chan Chan me interesó solo por algunas cuestiones cronológicas. El camino al oeste de Trujillo que lleva a Huanchaco pasa por las ruinas y las separa en dos partes, un sector sur y otro norte. Parece que esta separación corresponde también en forma general a las diferencias de edad de los sectores principales de la ciudad. La parte que se ubica al sur del camino que se dirige hacia el mar parece ser más tardía, lo que se desprende de detalles arquitectónicos y de esporádicos artefactos fragmentados que yacen sobre la superficie. Este sector de la ciudad también es el mejor conservado. Se compone en lo principal por los conocidos «barrios», grandes patios llenados con cuartos y otras instalaciones. Entre las típicas instalaciones domésticas se encuentran aquellas de cuartos que delimitan un espacio libre a modo de teatro, en forma de herradura. Se sube a las terrazas por medio de partes planas inclinadas [rampas] construidas delante del lado abierto de estas construcciones. Se trata de un tipo que se encuentra también en la región de Lima y en los sectores superiores e inferiores del valle de Pachacamac y está descrito en mi obra sobre Pachacamac (Uhle, 1903, pp. 57 y ss.). Las figuras en la láminas 10.3 y 4 de esta obra muestran ejemplos comparables, la primera la forma más 135

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