Las ruinas de Moche

en comparación con las norteñas. En la mayoría de los casos señalados se trata de contextos asociados a arquitectura monumental, pero esta suele estar poco definida en cuanto a probables secuencias que podrían compararse con aquellas discutidas hasta ahora. La secuencia de contextos funerarios en Sipán ha dado a conocer varias máscaras, la mayoría de ellas poco documentadas, fuera de aquella asociada al contexto más tardío y la otra, al más temprano. La primera es un ejemplo compuesto diferente a las de la Huaca de la Luna (Alva & Donnan, 1993, fig. 92), la última es más comparable. Asimismo, restos de un tocado metálico están adheridos a la frente sin que se sepa en qué tipo de unión (véase arriba las perforaciones en la máscara 1). Como otras máscaras sin procedencia conocida104, tiene una cabeza más redonda y ojos grandes más remarcados, las orejas aparentemente no están hechas en forma separada, de menor tamaño y de forma rectangular más simple (Alva, 1994, p. 178, lám. 330; Alva & Donnan, 1993, p. 189, figs. 205, 207) en comparación con las de la Huaca de la Luna. Uno de los contextos del sitio Huaca el Pueblo, Úcupe, valle de Zaña, excavado por Bourget, tenía fuera de muchos objetos de cobre dorado, dos máscaras en vez de una sobre la cara del individuo, parecidas a casos de máscaras de procedencia no precisada y a las tempranas de Sipán. Según Bourget datan del Mochica medio. Ambas comparten un rasgo de la máscara 2 de la Huaca de la Luna, una visera muy parecida con colgantes que se parecen mucho a las de la máscara 2, por lo que la llamada «corona» o «guirnalda» de esta debe denominarse «visera». Donnan (2007) excavó una serie de contextos funerarios en Dos Cabezas, en arquitectura monumental. La relación con esta no es del todo clara, parece que no se trata del inicio de la construcción. Solo uno de estos contextos contenía una máscara funeraria: la Tumba 2 (ibíd. pp. 65145). Sin poder describir el contenido muy variado del fardo cabe señalar que un plato de cobre dorado (diámetro 35,5 cm) yacía sobre la máscara (ibíd. p. 95, figs. 5.8, 5.13). Esta máscara (altura 27,5 cm) es de cobre (como la de la Tumba 3 de Sipán) con láminas delgadas de cobre dorado repujado en cejas y sobre la nariz, una banda de rombos en la frente y sobre la parte inferior de la cara, donde está adornada con muchos alambres cortos con pequeñas lentejuelas que suben casi hasta los ojos que 114

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