La utopía republicana

81 Para un análisis de los primeros síntomas de crisis del modelo guanero ver Gootenberg (1993, pp. 58-129) y Mc Evoy (1994, pp. 54-64). 82 Para la movilización de las clientelas arequipeñas de Castilla ver Valdivia (1874, pp. 304-305). 83 Luego de la revolución contra Echenique, Castilla ejerció el poder en dos fases: la provisoria, 1855-1858, y la constitucional, 1858-1862. 84 Sobre el decisivo rol de la Iglesia durante el período nacional peruano ver García Jordán (1991). 85 Para Francisco Bilbao, el radical liberal chileno, la «infecundidad» del movimiento rebelde de 1854 se debió a que «En La Palma había triunfado Castilla, pero no la revolución» (Dulanto Pinillos, 1944, p. 162). 86 La etapa de la Convención, uno de los momentos políticos más intensos de nuestra vida republicana, merece un estudio especial. 87 La Constitución de 1856 estipulaba la inviolabilidad de la vida humana mediante la prohibición de la pena de muerte, la abolición de los fueros y de la esclavitud, la pérdida de la ciudadanía por aceptar títulos de nobleza, el sufragio directo de los peruanos mayores de 21 años que supieran leer y escribir o tuvieran propiedad raíz o fueran jefes de taller o soldados o marinos retirados, la amovilidad del Poder Judicial, el juicio de residencia para los empleados públicos, la intervención del Congreso en los ascensos — desde Mayor—, la fijación en cuatro años del período presidencial en lugar de seis, la limitación a dos generales de división —cuatro de brigada y un contralmirante— y la prohibición del reclutamiento y de la elección de sacerdotes como representantes. 88 Luego de que el gobierno de Balta se consolidó en 1868, reconoció una deuda hacia Miguel San Román «por muchos miles de soles», la que se utilizó en servicio del «restablecimiento del orden constitucional» en Puno. Para el punto anterior ver El Comercio del 24 de diciembre de 1868. 89 Ramón Benavides, Arequipa, julio de 1871, AGN, CMP, D2: 7-437, D2: 9-545; Bustamante y Enrique Barreda, Arequipa, junio de 1871, AGN, CMP, D2: 19-1327. Juan Mariano Goyeneche, Arequipa, abril 1871-diciembre 1872, AGN, CMP, D2: 2159; Tadeo Antay, Arequipa, 3 de diciembre de 1872, AGN, CMP, D2: 7-409; Simón Bedoya, Arequipa, diciembre de 1872, AGN, CMP, 2239. 90 Pedro Diez Canseco era cuñado de Castilla; Juan Antonio Pezet sirvió en el Ejército con Echenique y Castilla y José Balta fue uno de los apoyos más importantes de Echenique durante la revolución de 1854. 91 Ricardo Palma, ayudante personal de Balta, culminaba la poesía escrita con motivo del fallecimiento de Castilla en 1867 señalando: «Vívido sol que en nuestra historia brilla, tu nombre para honrar es suficiente: dos palabras no más: ¡Ramón Castilla!». 92 «El jefe superior, político y militar a los departamentos del norte». 6 de diciembre de 1867 (Miranda, 1927, p. 62). 93 En torno al establecimiento de la Junta Valorizadora ver Miranda (1927, p. 60). Para el pillaje como recompensa a los sectores populares, ver Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, 1874. 94 Sobre el derroche de «fortunas» por parte de la administración baltista con la 79

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