La utopía republicana

planteaba, en su versión más simplificada, la existencia de una estrecha relación entre la creciente vinculación de las economías latinoamericanas a la economía capitalista mundial y su atraso industrial. Para el caso peruano, Yépez del Castillo (1972), Bonilla (1974a) y Cotler (1987[1975]) fueron los que articularon el dependentismo a los trabajos de historia del Perú republicano. Sus obras establecieron el canon de lo que ha sido y es la historia política y económica en el siglo XIX. 42 La «nueva historia» peruana fue básicamente economicista, sociologizante y antipolítica. Lo anterior se debió a las influencias de la Escuela de Annales y de la teoría marxista. La reacción de los annalistas franceses contra la historia política tradicional era entendible, ya que la investigación positivista del siglo XIX había permitido una recopilación impresionante de material historiográfico; pero era ciertamente incomprensible para el caso peruano, donde —salvo los trabajos de recopilación de Manuel Odriozola, Mariano Felipe Paz Soldán, Manuel de Mendiburu, José de la RivaAgüero y obviamente Jorge Basadre— no había mucho con qué debatir. La influencia del marxismo, cuyo desdén por el análisis político es conocido, se hizo sentir también en muchas de las interpretaciones que se hicieron. La mecánica interpretación clasista de la historia distorsionó el complejo y rico panorama social del siglo XIX. Para un análisis de los planteamientos de la Escuela de Annales ver Roger (1987). Para los efectos del dependentismo en la historiografía Latinoamericana ver Halperin-Donghi (1982). 43 Los artículos discutidos se encuentran publicados en Adrianzén (1987, pp. 13-46, 4772, 99-134). Sobre el renovado interés en los estudios políticos en el país: Stein y Monge (1988), Adrianzén (1990) y Abugattás y otros (1990). 44 De los prejuicios en torno a la dinámica política del siglo XIX nos puede dar cuenta no solamente Adrianzén, sino incluso los innovadores Abugattás y Trazegnies. El término habitus es tomado de Erwin Panofsky, quien en Gothic Architecture and Scholasticism (1957) ha desarrollado el concepto de hábito mental. Este, caracterizado como un esquema inconsciente de principios internalizados, es inculcado por fuerzas formadoras, y da la característica y textura a una época. 45 Para una aproximación a esta rica e interesante discusión revisionista en torno a la historia política e intelectual ver la introducción en Furet (1984), Stone (1979), Le Goff (1971), Bogue (1980), Hays (1983), Kousser (1982), VanderMeer (1979), Raab & Rotberg (1982). 46 Una interesante argumentación, desde tiendas conservadoras, contra las carencias de la «nueva historia» es la presentada por Gertrude Himmelfarb (1987, pp. 13-32). 47 Otros países latinoamericanos como México, Argentina, Chile, Colombia, Brasil y Ecuador poseen una amplia bibliografía sobre evolución de las ideas políticas, formación de partidos y de una cultura cívica, luchas partidaristas e historia parlamentaria, de la cual se carece en el Perú. Para muestra están los trabajos de Hale (1968, 1989), Rock (1975), Remmer (1984), Smith (1974), Gallo & Cortes Conde (1972), Valenzuela (1985), Zeitlin (1984), Heise Gonzales (1974), Berqquist (1978), Safford (1976), Love (1971, 1980), Caro Quintero (1980). El libro de Steve Stein (1980) es uno de los pocos trabajos sobre el desarrollo de la cultura política urbana en Perú. El trabajo de Alberto Flores Galindo y Alberto Burga (1980) ofrece una imagen interesante pero incompleta del período debido a que no analiza el sustento ideológico 53

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