similares características que las de «un feudo gigante y cruelísimo». En este se daban «manifestaciones brutales de despotismo» entre las clases que mandaban sobre las clases que obedecían. Para Ulloa eran paradójicamente aquellos criticados «señoritos» los que hablaban frecuentemente de «tolerancia, de interés por el pueblo, de mejoramiento moral y material del obrero, de la nivelación de las clases y de todas aquellas doctrinas de justicia social» (Ulloa, 1945, pp. 283-284). 834 En 1905, luego de un año de inaugurado el gobierno de Leguía, Ulloa señalaba cómo los gobiernos civilistas, al cifrar sus esperanzas de desarrollo «en los progresos materiales y en fantásticas operaciones de crédito», estaban descuidando «la evolución moral» del pueblo. Un crecimiento real solo se evidenciaría, según sus palabras, en «un nuevo impulso en la senda institucional, un avance en las ideas, en las prácticas y en el concepto que los hombres» se formaran «de sus derechos y sus deberes» (Ulloa, 1965, p. 255). 835 Los veintiún artículos de Ulloa que constituyen un recuento pormenorizado de la gestión gubernativa del Partido Civil entre 1872 y 1879, especialmente la económica y diplomática, se publicaron en La Prensa de Lima, entre el 2 de enero y el 24 de abril de 1908. Junto con el balance histórico del civilismo, La Prensa insertó documentos que intentaban validar sus afirmaciones condenatorias del civilismo histórico. Para un resumen de la discusión anterior ver Ulloa (1965, pp. 381-476). 836 Las «ubicaciones» fueron la base política de un posible acuerdo entre el gobierno y los partidos de oposición. Aquel se basaba en el reparto de curules parlamentarias en el próximo tercio por elegirse en 1909. Lo anterior permitiría el ingreso al parlamento de un grupo de representantes de la oposición sin que se alterara, sin embargo, la mayoría que apoyaba al gobierno (Miró Quesada, 1961, pp. 390-391; Basadre, 1983, VIII, p. 274). 837 Un Año de Gobierno (1908-1909). Excmo. Augusto B. Leguía (Lima, 1909). Para Leguía el sentido de la política de las «ubicaciones» tenía por finalidad llamar hacia su gobierno «a sus adversarios más terribles para reconciliarlos en «el regazo de la unión nacional». 838 Miró Quesada (1961, pp. 392-395); Basadre (1983, VIII, pp. 275-280); Relación de los sucesos realizados el 29 de mayo de 1909 (Lima, 1910). 839 Para conocer el incremento del presupuesto durante los años de la administración leguiista ver Guerra (1966-1984, pp. 209-210). 840 El bloque fue la alianza entre los partidos Civil, Constitucional y Liberal contra las demasías del gobierno. Se estima que los bloquistas eran 55 y los gobiernistas, solo 38. Para una aproximación al bloquismo, ver Miró Quesada (1961, p. 398). 841 Hojas Sueltas Volantes, etcétera, Suplemento de La República. Semanario Político que defiende los intereses del Partido Civil, 24 de mayo de 1912, BN. 842 El 25 de mayo de 1912, fecha fijada para la votación presidencial, se realizaron las famosas «Jornadas Cívicas» en casi todas las ciudades importantes del país. En ellas, el pueblo impidió la votación de los elementos preparados por el candidato oficial, Antero Aspíllaga, y dispersó a los miembros de las mesas. Cuando fue notorio que no se efectuarían elecciones que alcanzaran numéricamente el computo necesario para proclamar a un elegido, comenzó otra gran campaña política con el objeto de que el 403
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