La utopía republicana

796 A partir de la gestión del gabinete Almenara (1900-1901), empezaron las «furiosas tormentas», parlamentarias y electorales, que revivieron las tradicionales pugnas entre civilistas y demócratas. Lo anterior se debió a que el civilismo utilizó sus influencias en el gabinete Almenara para contener la hegemonización política de los demócratas y consolidar su aparato partidario en diferentes zonas del país (Basadre, 1980, p. 63; 1983, VIII, pp. 32-33). 797 Basadre, «Para la Historia de los Partidos. El Desplazamiento de los Demócratas por el Civilismo» en Documenta, no. 4 (Lima, 1965). 798 Los tres miembros del gabinete Almenara, que habían sido nominados por Piérola, se pasaron a filas civilistas. La cooptación más importante del civilismo fue la del ministro de Gobierno, el tacneño Ernesto Zapata. Para este punto ver Basadre (1983, VIII, p. 27). 799 Para una evaluación del abstencionismo dictaminado por Piérola, resumido en su popular consigna «abstenerse es obrar» ver Basadre (1983, VIII, p. 90). 800 Para un mayor acercamiento a este punto ver Basadre (1980, pp. 61-66). 801 Papeles del Partido Constitucional, 1902, BN, CM. En vísperas de la llegada de Cáceres al país la presidencia de la Junta Directiva del Partido Constitucional de Pomabamba elevaba «su más efusiva felicitación» por el regreso de Cáceres al «seno de la Patria». 802 En la provincia norteña de Contumazá, un dirigente partidario subrayaba el «abatimiento», por el que atravesaba su partido, debido al predominio en su zona de «una desenfrenada oligarquía» demócrata (Papeles del Partido Constitucional, 17 de febrero de 1903, BN, CM). 803 «Copia del Acta de Reorganización del Partido Constitucional en el Pueblo de Cangallo. 30 de setiembre de 1902» y «Carta al Señor Vicepresidente de la Junta Central Directiva del Partido Constitucional, Chincha Alta, 16 de febrero de 1903», BN, CM. 804 Papeles del Partido Constitucional, 1902 y 1903, BN, CM, E1494-E1601; Basadre (1983, VIII, pp. 90-92). 805 Papeles del Partido Constitucional, BN, CM. («Carta de la Comisión Especial del Partido Constitucional al Presidente de la Junta Departamental del mismo, Cajamarca 8 de mayo de 1903»). Desde Huaraz, otro preocupado dirigente partidario señalaba el peligroso «exclusivismo» civilista que «con pretextos fútiles» ambicionaba todo para sí «i ni un grano de arena para los constitucionales» (Papeles del Partido Constitucional, 1903, BN, CM, Legajo No. 70). 806 Para una aproximación al reparto de cuotas de poder a nivel provinciano ver, por ejemplo, «Carta al Señor Vice-Presidente de la Junta Central Directiva del Partido Constitucional, Chincha Alta, 16 de febrero de 1903». En la fórmula presidencial civilconstitucional, la segunda Vicepresidencia de la República recayó en manos del antiguo seguidor de Cáceres, Lino Alarco. 807 Una aproximación a la lista de afiliados del Partido Constitucional, del sexto comité distrital de Lima, puede permitirnos obtener una micromuestra social de los núcleos urbanos constitucionalistas que formaron parte de la nueva coalición que encumbró a Candamo a la Presidencia de la República. En la lista aludida figuraban —junto a los 400

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