765 La voz solitaria de Manuel González Prada, radical político limeño, quien caracterizó al nuevo régimen como «la misma tragicomedia, con nuevas comparsas y con los mismos actores principales», puede aproximarnos a las opiniones de algunos sectores intelectuales disidentes del régimen coalicionistas. Para una evaluación del «coalicionismo» ver Manuel González Prada, «Los Partidos y la Unión Nacional. Conferencia leída el 21 de agosto» (Pisco, 1889). 766 El fervor popular demostrado hacia la figura de Piérola y de los revolucionarios coalicionistas fue puesto de manifiesto en la iconografía que se exhibió durante los festejos previos a la inauguración presidencial del caudillo revolucionario. La pirámide cuadrangular con los retratos de Piérola, Oré y de Teodoro Seminario, construida al centro de Mercado de la Concepción de Lima y orlada con las inscripciones «Tú eres la caridad y la hidalguía. Leyes justas, señor os pedimos», puede decirnos mucho del clima social que primaba en la capital de la república y del tipo de simpatías y expectativas que el futuro presidente logró despertar entre los sectores populares urbanos (Ulloa, 1949, pp. 357-358). 767 En un discurso público pronunciado a escasos días de que Cáceres abandonara el país, se le acusó no solo de tirano sino de ladrón, señalando que no existía derecho «por sagrado que fuera» que no fue violado y ultrajado por aquel «aciago» mandatario («Discurso pronunciado el día 25 del presente por el niño Víctor Vicente Valdivieso, en casa del señor Delegado» en El Comercio, 28 de marzo de 1895). 768 Editorial de «La Nueva Era», citado en El Comercio, 3 de abril de 1895. 769 En su discurso inaugural, Piérola señaló cómo se abría una nueva era en la historia y en la vida de la república. El Perú había cerrado, «para no volver más, un período de sesenta años de dolorosas enseñanzas» (Ulloa, 1949, p. 359). 770 Para un balance económico de la guerra civil ver El Comercio, 29 de marzo de 1895. 771 Informes de Prefecto, AGN, O. L. 619-174,619-149, 619-152, 619-160; para conflictos intracomunales durante la administración pierolista, ver Mallon (1983, p. 155). 772 Informes de Prefectos, AGN, O. L. 619-152. 773 Informes de Prefectos, AGN, O. L. 619-160. 774 Para un interesante análisis de la contribución personal y de su peso en las economías departamentales ver Manrique (1989, pp. 164-171). 775 Para este punto ver el capítulo anterior. 776 Entre los derechos que las Juntas Departamentales habían logrado obtener estaban la revisión de los actos de la municipalidad, la facultad de nombrar independientemente a sus empleados, la de proponer los tesoreros departamentales y el sometimiento de los prefectos a sus decisiones. Para un análisis detallado de las Juntas Departamentales y de su control por parte del gobierno coalicionista, ver Manrique (1989, pp. 174-178). 777 Diario de Debates Diputados (1895), 325-326. 778 Diario de Debates Diputados (1895), 370. 779 Entre los títulos destacaban: quiénes ejercen el derecho al sufragio; cómo se ejerce ese derecho; funcionarios que intervienen en las elecciones; la Junta Electoral Nacional; el registro electoral; las juntas escrutadoras de provincia; el modo de hacer las 354
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