La utopía republicana

353 El Partido Nacional aglutinó a pierolistas y pradistas. El «fusionismo», como también se le llamó, fue «una extraña reunión de aliados convencionales y recelosos entre sí con un sentimiento que los identificaba: el anticivilismo. La presencia de militares y de antiguos baltistas mostraba que se estaba buscando la resurrección del pasado». Para este punto y para una aproximación a la conformación de la dirigencia del Partido Nacional ver Miró Quesada (1961, pp. 98-103). 354 Los volantes que invitaban al mitin anticivilista, propiciado por Gutiérrez de la Fuente, aludían a que la convocatoria estaba abierta a todos «los ciudadanos interesados en la conservación del orden público» y que quisieran adherirse a la «política conciliadora inaugurada en el actual gobierno» (Miró Quesada, 1961, p. 86). 355 Guillermo Bogardus, uno de los enemigos políticos más importantes de Pardo, prometió durante la campaña legislativa crear «una caja de fondos para los pobres, que sean de clase baja, no blancos ni ricos». Asimismo, en las violentas jornadas del 20 de agosto, promovidas por Gutiérrez de la Fuente, el carpintero Aguilar, que ocupó la tribuna de la Plaza de Armas, resumió de esta manera el sentir popular en torno al civilismo: «¿Qué significa, señores, lo que estamos viendo? Esto no significa otra cosa que ya comieron unos; es preciso que coman otros» (Miró Quesada, 1961, p. 87). 356 Vicente Olivo, s/f, Lima, AGN, CMP, D2, 30-2039. 357 Arequipa, diciembre de 1872, AGN, CMP, N. N. 1403. «Sepa que ya nos morimos de hambre, todo está carísimo... los jornaleros están excesivamente caros. Un peón que antes ganaba seis reales hoy gana 14 . . ».; Manuel Rivarola, Arequipa, agosto de 1874, AGN, CMP, D2, 37-2490: «aumenta el disgusto de los artesanos y los maestros de taller; Antonio Sandoval, Puno, enero de 1876, AGN, CMP, D2, 40-2723, narraba un motín en el cuartel bajo su mando «por falta de sueldos a la tropa»; Amaro G. Iquique Tizón, 1874: «a consecuencia de haber paralizado sus trabajos 30 oficinas salitreras, han quedado sin ocupación muchos peones... y no sería difícil a los descontentos hacerlos servir a sus propósitos» (Cartas a José de la Riva-Agüero y Cooswareen, Archivo Histórico Riva-Agüero, en adelante AHRA). 358 Durante la administración de Pardo y de su sucesor Prado la renegociación de la deuda externa fracasó. Luego de una serie de negociaciones frustradas con Dreyfus y la «Société Generale», Prado firmó bajo la presión del Consorcio de Tenedores de Bonos, el Contrato Raphael. Para este punto ver Quiroz (1992, pp. 40-42) y Palacios Moreyra (1983, pp. 179-198). 359 José Arana, AGN, CMP, D2, 2-179. 360 En 1878 Costas narraba, en carta a Pardo, su situación económica: «Todo lo que me pasa es pésimo en materia de intereses. Me van saqueando lo que conseguí con tantos años de trabajo... Mis negocios aquí en malísimo estado, pierdo bastante en lanas y está su estancia cuasi pérdida también» (Manuel Costas, Puno, 29 de marzo de 1878, AMP). 361 Sobre el espíritu de cuerpo propiciado por el partido, cabe recordar los discursos de campaña en 1871-72. En ellos se aludía a la armonía que reinaba entre: «el artesano al lado de un rico comerciante... al trato familiar del acaudalado propietario con sus dependientes» (Augusto Rodríguez, Trujillo, 1871, AGN, CMP, D2, 37-2536). 362 El movimiento financiero de la banca limeña en los años de la «prosperidad falaz» es analizada por Quiroz (1992, p. 29). 230

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