simpatizantes de la nueva administración civil. La intensa actividad de estudiantes, artesanos, profesionales y comerciantes que sucedió a la inauguración presidencial evidenció que las «buenas aspiraciones del gobierno» habían provocado el despertar del adormecido «espíritu público», que se expresó de diversas maneras y transitó activamente por el «ancho camino» que las reformas del gobierno habían abierto225. Sin embargo, el irrefrenable optimismo mostrado por las vanguardias partidarias no pudo ocultar las laceraciones que el modelo guanero habían dejado en el tejido social del país226. Un presupuesto trigonométrico, una deuda externa casi inmanejable, una espinosa «cuestión social» irresuelta y la exacerbación de los conflictos políticos desatados durante la campaña electoral 1871-1872 ponían de manifiesto que el período que se inauguraba exhibía grandes retos y dificultades. Si la «República Práctica» logró capturar la imaginación de muchos seguidores fue porque prometió, básicamente, materializar el antiguo ideal republicano, lo que significó para sus simpatizantes libertad, pero principalmente igualdad y justicia. El mayor logro de la dirigencia partidaria de la Sociedad Independencia Electoral durante la campaña presidencial estuvo unido a su capacidad de establecer un equilibrio —que las primeras generaciones de «repúblicos» no habían conseguido— entre el mundo de las emociones y el de las tareas concretas. Es por ello que en el discurso de la inauguración presidencial el mandatario se reiteró en el pragmatismo que había sido la clave de su éxito, cuando subrayó que su objeto no era tanto presentar «un pomposo programa», sino pedir a los legisladores los «medios» para «la realización de los fines» que el país debía alcanzar227. En pocas palabras: convertir la utopía en realidad. Este capítulo analizará los decisivos años de la «República Práctica», 1872-1876, cuyo estudio resulta fundamental para comprender el proceso de construcción del Estado-nación que el partido gobernante intentó llevar a cabo, y los condicionamientos que las circunstancias históricas le ofrecieron. Dentro del estudio del proyecto político del primer civilismo enfatizaré cómo la nueva administración se propuso alterar radicalmente el legado político y económico «castillista». Para lograrlo, puso en funcionamiento un agresivo proceso de reformas fiscales y de consolidación estatal. La intensa política educativa que se implementó fue el cemento cohesionador del edificio político civilista. Como parte del estudio de las reformas llevadas a cabo por el Partido Civil analizaré sus elementos liberales: estabilización económica, fiscalidad, consolidación 139
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