La urgencia por decir nosotros

aspiración al «blanqueamiento», a la mejora de su posición económica y social. Pero sin su talento y audacia, este mandato poco hubiera significado. También es paradójico que Palma, cuya obra estuvo destinada a desfigurar las fronteras raciales que impedían un sentimiento comunitario, haya sido «blanqueado» desde tan joven. En los primeros retratos es imposible, tras los rasgos blanqueados, advertir la fenotipia del gran escritor. El que se presenta en la figura 1 es un retrato de 1864, cuando Palma tiene 31 años. Aparece en el libro de su hija Angélica publicado en Buenos Aires en 1933. Y el que se presenta en la figura 2 es un grabado, también de 1864. Figura 1. Ricardo Palma, 1864 (fotógrafo anónimo). Casa Museo Ricardo Palma. 77

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