La urgencia por decir nosotros

carácter de una sociedad. Aquello que la diferencia. No es entonces gratuita la asociación entre el costumbrismo y la consolidación de las naciones en el siglo XIX. El costumbrismo enfatiza lo peculiar de un mundo social porque pretende construir comunidades y entonces se detiene en lo peculiar de ese mundo, a la manera de un llamado a tomar conciencia de las diferencias entre sociedades. Y lo peculiar está asociado al mundo popular, a esa sociedad —supuestamente— no individualizada, donde las personas se parecen y se hacen indistintas en tanto son representantes de una «esencia» que las trasciende y que comparten. De otro lado, debe mencionarse que también es una fuente del programa costumbrista la pretensión científica y clasificatoria impulsada por la Ilustración. Desde esta perspectiva, podría observarse una continuidad entre, de un lado, los cuadros de castas, las acuarelas etnográficas encargadas por el obispo Martínez de Compañón y, de otro lado, las escenas populares cotidianas preferidas por los costumbristas. Para los ilustrados, conocer era identificar y ordenar las diferencias de manera de poder catalogar todo lo existente en los reinos mineral, vegetal, animal y humano. En este sentido, es lógico que el pensamiento ilustrado se torne hacia lo pintoresco y lo exótico, al costumbrismo, cuando llega a América de mano de los viajeros extranjeros. Entonces, para darle un mayor interés a sus imágenes, el autor tenía que realzar lo pintoresco. Es decir, mostrar la diversidad, realzar la diferencia, lo que resultaba curioso e inesperado a los «ojos imperiales». En todo caso, esta fijación en el mundo popular como depositario de lo común, tiene que ver con la democracia y las ideologías republicanas que establecen a las mayorías como las poseedoras de la soberanía. El poder solo puede legitimarse en tanto que representante de la soberanía popular. Y esta es una ruptura con el despotismo ilustrado, que es la primera forma que toma la Ilustración en Iberoamérica. Sea como fuere, es indudable la influencia del costumbrismo en la obra de Fierro. Las obras de autores como Rugendas, Bonnaffé, Angrand, tienen que haber sido inspiración para Fierro. No obstante, el asunto requiere mucho cuidado, pues —como ya dije— no es posible establecer con certeza quién copia a quién. Además, tampoco se trata de encerrar una obra en un concepto, de pretender agotar su riqueza señalando una de sus filiaciones, por más importante que ella sea. Y más aún en el caso de Pancho Fierro. X 58

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx