a la emoción mundial? La consanguinidad del movimiento indigenista con las corrientes revolucionarias mundiales es demasiado evidente para que precise documentarla. Yo he dicho ya que he llegado al entendimiento y a la valorización justa de lo indígena por la vía del socialismo. El caso de Valcárcel demuestra lo exacto de mi experiencia personal. Hombre de diversa formación intelectual, influido por sus gustos tradicionalistas, orientado por distinto género de sugestiones y estudios, Valcárcel resuelve políticamente su indigenismo en socialismo. En este libro nos dice, entre otras cosas, que “el proletariado indígena espera su Lenin”. No sería diferente el lenguaje de un marxista» (Mariátegui, 2007, p. 26). Entonces se va perfilando en Mariátegui una posición muy parecida a la que sostuvieron los populistas rusos en la década de 1870. La idea es que el capitalismo no sería una etapa necesaria en la evolución hacia la sociedad socialista. La alianza entre intelectuales, obreros y, especialmente, campesinos podría protagonizar un cambio que se fundara en el mir o comunidad rural rusa. Para Mariátegui, sin una burguesía nacional capaz de industrializar al país y de afirmar la ciudadanía y los valores republicanos, el futuro aparece como dominado por una alianza conservadora entre el imperialismo de las empresas extranjeras y el feudalismo de los propietarios criollos; entonces, la única posibilidad de cambio efectivo, de afirmación nacional, sería una revolución socialista. Mariátegui lo expresa así: El socialismo aparece en nuestra historia no por una razón de azar, de imitación o de moda, como espíritus superficiales suponen, sino como una fatalidad histórica. Y sucede que mientras, de un lado, los que profesamos el socialismo propugnamos lógicamente y coherentemente la reorganización del país sobre bases socialistas y —constatando que el régimen económico y político que combatimos se ha convertido gradualmente en una fuerza de colonización del país por los capitalismos imperialistas extranjeros—, proclamamos que éste es un instante de nuestra historia en que no es posible ser efectivamente nacionalista y revolucionario sin ser socialista, de otro lado no existe en el Perú, como no ha existido nunca, una burguesía progresista, con sentido nacional, que se profese liberal y democrática y que inspire su política en los postulados de su doctrina (Mariátegui, 2007, p. 28). Entonces, no es solo que el legado indígena haga posible un socialismo indoamericano, sino que esa posibilidad es una necesidad en tanto es la única reacción posible frente al avance del imperialismo y la falta de una burguesía progresista, hechos que implican que la evolución del país tienda a detenerse en una condición semicolonial. ¿Pero qué significa en 232
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx