La urgencia por decir nosotros

contraproducente. La alianza entre blancos y negros, el mundo criollo, termina aplastando la rebelión indígena. Las Baladas peruanas empiezan como intento de elaborar una épica nacional, pero terminan en la constatación de que el Perú está aún muy lejos de ser una nación. Es por ello que González Prada las deja sin terminar, y no las publica. No obstante, su escritura cumplió una función importantísima. Son el espacio donde su autor toma conciencia de la entraña colonial del Perú republicano. Entonces la tarea no puede ser cantar una epopeya sino denunciar la impostura y la mentira. Y para hacerlo, el ensayo es la forma más válida. Ya no la balada. Y a su manera, el discurso del Politeama es uno de los primeros y más importantes ensayos de Manuel González Prada. No obstante, él, al recusar totalmente el mestizaje y poner en primer plano de la realidad peruana la dominación étnica, está también exagerando. La imagen de un país radicalmente dividido entre blancos e indios no rescata la importancia del mestizaje. No solo el producido en el mundo criollo, sino también el que ocurrió en el mundo andino. La sociedad indígena que encontró la invasión española estaba dividida en clases y los curacas lograron hacerse de un lugar, aunque ambiguo, entre españoles e indios. En cambio, la visión que nos da González Prada tiende a la polarización absoluta. El blanco es perverso por definición y el indio tiende a una mansedumbre paralizante. Es una visión desde la culpa, pues él se sabe heredero de una injusticia radical. No obstante, al mismo tiempo, González Prada no se agota en la culpa, la trasciende al asumir la responsabilidad, la necesidad de reparar la sociedad peruana. Entonces se convierte en el maestro de la juventud. A él le tocó el papel de despertar las conciencias a la realidad de un país fundamentalmente escindido. Pero transformar esa realidad sería tarea de las siguientes generaciones. No en vano, en los últimos años de su vida, González Prada se relaciona con estudiantes y obreros. Escribe, sin miedo, lo que piensa sobre la sociedad peruana. Y elabora un lúcido diagnóstico sobre su época. VII Regresemos, finalmente, al «Discurso del Politeama». Si la intervención de González Prada es realmente un acontecimiento lo es por la potencia interpelante de su texto. Veamos el inicio: Los que pisan el umbral de la vida se juntan hoi para dar una lección a los que se acercan a las puertas del sepulcro. La fiesta que presenciamos tiene mucho de 140

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