La trampa

mo o alguien hubiese muerto. Sí, alguien ha muerto: la alegría, la paz, tal vez para siempTe. Las muchachas camil'lan silenciosas, C'On las caras amargas. Las visitas escasean. Ellas también se nie– gan a recibir. La esposa oscurece sus ropas y cierra todas las puer– tas. - 45-

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