La trampa

para afirmar sus propias conquistas y se han afiliado. Muchos han sufrido persecuciones y prisiones. No es cosa nueva. Tienen una vieja experiencia. Algunos han dejado girones de sus vidas en la lucha unionista, y se han sentido por eso, más unidos. Recorren un ca– mino sembrado de piedras. Pero hay quienes nacen con el sino de la lucha. Son como el cc;mto rodad~ una vez g\le se empieza, nadie lo detiene hasta que cae en la libertad o en la muerte. - 121-

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