La trampa
,, \,, ~✓;/-_. · ~~ cen de experiencia, 30n magníficos ejecutores. A ~te equipo se agregan s iempre nuevos elementos, escogidos por el "jefe" entre los recién llegados, Son los "puros": jamás se les ven en juergas, ni menos en compañía de mujeres. Entre el elemento femenino no hay más líder que ~zVi María de la Luz es ca-fundadora del unionismo, pues se afilió en los primeros tiempos de su nacimiento. Ocupa un puesto vitalicio en el Alto Co– mando. P.ero las reuniones de alta polític'a se realizan siempre sin su presencia. ¿Puede uno tonficrr en la dis– creción femenina?. . Se le considera inteligente, capaz, activa; trabaja– dora y leal en su entrega. Pero es demasiado intoleran– te, demasiado ríspida, demasiado orgullosa. No es dúc– til, no se amolda a las circunstancias. Tiene los pre– juicios de los intelectuales. Cae mal entre las mujeres de los líderes, porque las mira a desnivel. Cae mal en– tre los líderes, porque choca la presencia de una mujer entre tantos hombres. Además, siempre está en juez. Cuando ella hace su aparición en el Alto Comando, se trata sólo de asuntos formales. I cuando ella discute, la mayoría de los miembros del Comando la rebaten. Se queda sola. Muchas veces abandona la sala en señal de protesta, y todos respiran. A María de la Luz se le mantiene en el Alto Co– mando por la necesidad de una mujer, para que no se diga que el partido excluye a las muieres. Además, no se le puede substituir porqqe a las demás muieres les falta el prestigio y la "garra" de líder que ella posee. La mayoría de las unionistas destacadas, son demasia– do "mujeres". I eso le molesta al "jefe". También hay líderes obreros. Estos tienen una ex– tracción menos pretenciosa. Vienen de las organizacio– nes sindicales, antiguos anarco-sindicalistas, o bullicio– sos demagogos. El unionismo les ha parecido bueno · - 122 -
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx