La trampa
Entre los "grandes líderes" destaca con caracteres propios, el "Ribe"ti /Así le dicen por la entonación ar– g•qntina de su voz. Arrogante, un poco déspota, engreí– do, se siente dispensador de favores. De un brillante talento deportista, él ve la lucha social bajo el aspec– to de un partido de foot-ball. Usa su sentido deportivo en los eventos internos del partido y trata de conquis– tar los mayores goles posibles. Pertenece a una fami– lia "decente" y no baja su nivel ni aún cuando se le acerque el más connotado jugador. El "jef-e" tiene el'). gran estima al "pibe", al que co– noce desde los lejanos tiempos de la Universidad. Mu– chos señalan al "pibe" como el seguro sucesor del "je– fe". I como el "pibe" es el que menos se expone en las épocas arduas de la lucha, probable que le toque so– brevivir al "jefe", que por razones de su cargo, debe afrontar mayores peligros. D-el "pibe" se dice que jamás ha sufrido prisión. Tiene mucho "olfato" y adivina el peligro. Sabe reti– rarse a tiempo y regresar cuando ha amainado la tem– pestad y se prepara la mesa del banquete. El ','califa't 2 es un líder de nuevo cuño ,No es de los más antiguos. Hijo de la gran burguesía, ha afiliado al unionismo por sus simpatías personales por el "je– fe" . De gran ductilidad, es uno de los predilectos del "jefe". Muchos le dan el apodo de Rasputín, por sus intrigas internas. Pero el "jefe" le dice "Machiavello", y él está orgulloso de este apodo. De gran dinamismo, ejecutor y enérgico, a él se le atribuyeri la mayoría: de las medidas más drásticas que ha debido adoptar el partido en sus momentos de crisis. También de sus mejores éxitos. Es uno de los "cerebros'' unionistas, en el reducido equipo que el par– tido posee. Otro de los líderes considerado ·entre los "gran– des" es el "crítico". Así le dicen por su afición a co– mentarlo to~ 9 criticar. Comenta, también, libros. ~l) T,,,.,........_,,.. dA- ;_,._.__, ,t._¿. f'~ . -120- 1 3 / .f.. • Á- ' 5 "'--- ¿, I'-"-')
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