La música de las bibliotecas: política y poética de un espacio público, hoy

68 Pero no hay que olvidar que las bibliotecas también son los espacios para jóvenes para los que el primero, el se- gundo y el tercer espacio son espacios por conquistar o inventar. En Colombia se solía nombrar a los sin hogar con el término desechables , el mismo que se suele usar para aludir a envases que se usan y tiran. Curiosa paradoja: los lugares que están destinados a conservar el conocimiento y propiciar su difusión y recreación son espacios que frecuentan los desechables, hogares para los sin hogar. Espacios para leer no solo los textos, sino los contextos. Las bibliotecas, ¿tercer espacio? Tal vez. Pero es preciso también recordar que aún hoy, durante la pandemia, pero desde hace muchos años, las biblio- tecas son también espacios no presenciales. ¿Virtuales? No. O no solo. Simplemente espacios no presenciales. O, más correctamente, lugares en los que se experimenta lo virtual,

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