La música de las bibliotecas: política y poética de un espacio público, hoy

67 las frecuentaban no tenían el primer espacio: una casa, y que muchos más tampoco el segundo: un lugar para trabajar o estudiar. Sí, las bibliotecas eran espacios muy frecuentados por des- empleados o jubilados, y han sido, en todo el mundo, lugares de refugio para los sin hogar, los indigentes, los homeless . Las bibliotecas eran hogares para los que no tienen hogar. Desde el día que asumí la dirección de la Biblioteca Vasconcelos, hablar con ellos, verlos participar en las diferentes actividades, descubrirlos, fue para mí un aliciente. Hace unos días, Carola Diez me comentó que se encontró a las puertas de un teatro clausurado a Rubén, uno de los usuarios más entrañables de la Biblioteca Vasconcelos. Rubén era el usuario que mejor conocía el acervo. De tanto en tanto me advertía de faltas graves en la colección. Lo vi discutir con artistas y conferencistas. «Yo vivía ahí», le dijo a Carola. Quise ir a buscarlo para charlar con él, pero en ese teatro clausurado ya se las habían ingeniado para impedir el acceso a la puerta donde dormía. Las bibliotecas, ¿tercer espacio? Tal vez.

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