La Justicia : periódico semanal /Título posterior: La Justicia: periódico religioso, político, científico y noticioso - Año V (116-118,120-121,123-139) Año VI (140-143,145-153,155-173) Año VII (174-209) Año VIII (210-216)

PBl\"0-DEPARTA~fRNTO DJ!l .A:•NOASH Periódico Religioso, Politico, Científico y Noticioso. Año VIII.) Huarás, 31 de Octubre de 1899. (Núm. 213 En Jos pueblos .bien formados, y aún en hacieodaa tan pobladas como estas oti- SECCIÓN RELIGIOSA - - -------- ------ .cinas, euele sali-r la gente i récibir Ja ECOS DE LAS MISIONES ;FRANCISCANAS MISIÓN DE T~APACÁ ENTRE C11ILE, PER.Ú Y BOLIV;IA. :iR. P. Director de "El Eco Franciscano. n;iisión con gran entusia~mo, vi<!ndo en los padre1i1 Mieio:neros á los enPiados del Beñor que en .su amorosa Provjdencia. .ae los manda p.ara consuelo y salvación de sus almas. A.qui entramos en e~tae oftcin as tan pQbladas, poco menos que las de loa h,úngaros remendones d.e .oal- .deros, q ne entran en los p1 eblo.s de nuestra. España~ Sólo los cbiq uillos y ~apazuelos por cnriosa di versión nos si• g·Jell. Pero, no importa. .l~l misioneFebrero, de 1890. 1 r.o franciscano, como esencialmente poMi muy a.tA.a.do Padre: En mi ante· pala1·, debe acomoda.rae á todo. . . rior correspondencia manifestaba lo que . L!ega 1&_ ~?<Le Y hay qne dar pr:n-01• ,ea esta región .salitrera, loa campamen• p~.o a la_ rnmon., No h_ay templo m e~- tos de gente trabajadora y oficinas que ~lila, ni lugar a propos1to pRr~ r~umr ,ae han establecido en ella, y la foJma de a la gen~e, p~ro en alguoaa o.tierna.a nos vida. que aqní se lleva. Siguiendo aho- praporc1onan nn,o de lo_s _talleres mayora mi relacióa, voy á contarle algo de res; en otras al~un tlep.os1to_, _del 9.!1e s.l -nuestras misiones en estas ofieinas ó efect.> se ha saca.do con antunpac10n el haciendas salitreras. ' carbón ó lepa, ó materialls que lo llena.- Como los propietarios, administrado- ban~ y e:1 las de~áa tenemos la pampa, rea y principales oficiales de estas ha.- al a~rn l~bre y baJo un t?cho estrellaclo. ciendl\s-oficin.as son ingleses protestan- ¿Qu~ meJor templo que .est:e? tes que sólo se preocupan del negocio So~o acuden esa noche a nuestxo Hade 4 vida presonte; 6 españoles, ó ita- mam1ento_ ~lgunos pocos hombres, uoae Jianoa indifer.entes, que al venir de Eu- cuantas v1e.Ja~ y los muo~acho~ que son ropa deja1·nn allí la religión de sus pa- oap~ce~ de deJl\r la com1tla. ~1ama ~or dres; ó Sud-amoricanos, distraídos por vemr a ganar 1-a ~dalla o cata.mp1ta .carácter, nos admiten á los misioneros que les hi:imoa prometido. Comenzamos .sólo por aten~ión al señor Obispo; pues por el canto. Y canta.moa (p~r supuesto se lo pide, ó, como se dice, por simple con los muchachos y los v1eJos) con to- ,cumplimieuto. dos los tono~ y desentonos, y rezam~s el Respecto de los depen.dientE.s y traba- s~nto Rosario al~ernanc1o_ cada Mis~ejadores, entre los mjl quin~entos ó dos rio ()On su res~ect1vo_ cán_t100·, 'mil que i □ele conta.r ea.d.a. un& de estas La nov!ºª a e1;e aire hbre o e? _ lugar oficinas, y que viven en campamentos tan ext~ano, ~omo e! de un depo~1t?,, de formados do casitas, pooo mayores que la oñeina, 1~pre~1o~a la cur10s1aad ,celdas de c.onventos, pero en hileras a- hasta de los mas mihferenks , y los aparentando calle de pueblo, hay muche- trae, ~nos t!i: pos de otros, llen a.ndose el .dumbre de chilenos, que llamao rotos, local o formaodose un ira.u círculo eu ó de mala cepa, y cuya vid.a y milagros m~~io de la pampa. Entóu~ca sube el no son para contados; existen tambien m~s10nero ao~~e ~rna m?ªª! o sobre un muchos peruanos y bolivianos, que vie- caJ6o vaofo, ~~1co1i pulp1tos qu~ . aquí nen aquí á buscar con su trabajo una eu_contramos, e lllV~lcando _el aux1ho de vida no muy santa por cierto; y en fin, Dios_ y de la. 8~ntís1ma. Jirgen Maria, ha.y aventureros de casi todos los paiaes comienza_ el primer eer_mon con todo el del mua-do, que vienen in regio11em is- a1:1or posible á Jesucr1sto, Salvador y tam. longi11¡;uan, á buscar, dicen ellos, J& Dios nues!i1·0, _Y con toda la blandura y Madre de Pios, y como hijos pr6digos afectuosa car1_dad. que el esta.do de est-.1s 13e encaentrnn con la madre del diablo, pobres almas inspll'a. y aún da todos los diablos juntos. Al día aiguien te la concurrencia auNo es e.traño, que al presentarnos menta, los cánticos resuenan con menos los Padres Misieneros ante estas gentfs, d_esentonos, y el misionero con :n_ás aque vi ven aquí sin Dios, ni t~implo, ni ~1en~o desarrolla del modo que Dios le señal alguna. de religión, presenciamos msp1ra. esta máxima que siempre con- .cosas que nos barian echar á ccrrer, mueve hondamente¡ ¿de qué o~ aproveó nos harian morir de 1·isa, si el celo chará ganar todo f:l mundu, si alfin l'uespor la gloria de Dios y la caridad hacia tra aLma se pierJe eternamenter ... .•. Y en .esbs pobr~s almas, no nos obligaran á la misma forma. siguen los días do mimisionar por estas h&cíendas-ofi.cinas sión con Misa y plática por la mañana; .con toda llli seritdad y bondad que asun• instrucción de la doctrina á los niños to tau gravs reclama. por la tarde; y R osario, cánticos y s_erAl prinoipio al entrar en uh a de es, món sobre las salvadoras máximas de tas oficinas, e~ por demns curioso lo la religión por la. noche. .que pasa. Los ingleses s\lelen conteIIl,• Apenas el veinte por ciento de estalJ piamos con seria euriosidad quedándo- pobres gentes llega á convertirse ~n esse como estupefactos á la. vista. de nues. tas misiones. No desfallecemos por eso. tros pies descalzos, nuestri:i, cabeza ra- L& preciosa aangr~ de Jesucristo qne opa.da., y nuestros bAbitos para elfos tan frecemos por estas almas en estos imraroa. Los que no son ingleses y te- provisa.dos alt~res tendcá sus efe0tos, y niendo en sus venas sangre de nuestra. hMá que la 11emilla de la. palabra. dividecadente raza quieren echarla. de yatl- na. esou~hada al principio por eimple quis y snelen ser negociantes de e~a la.- curiosídad y recogida. Geapués por tan ya, nos miran como aves de mal agüero buena. voluot.nd por estai:i gentea, pro. por estos trigos de Dios, y no ven en el duzca con el tiempo frutos de vida etermisionero ningnna ventaja.. No faltan na. Con esta santa. eontianza recorrerotos y sa-,,s- lotts que á nueatn llegad$ moa por primera, vez estas oficinas, prosaben tocar con su mano la flauta por cni-a.ndo dejar bien impresionados á sus nuestrp. etipalda, moviendo como pitonefJ moradores, ya que no podemos ganarsus dedos, guiñando el ojo, y alzando la los á. todos y de hr,cho al inmortal pata, para hacer reir á sus compañeros cuanto glorioao reinado de J eiuoristo. con ocasión del fraile que pasa. ¡Qué Por las circunstancias del lugar, y hacer! Hay que pasar por todo eso, y condición de personas se nos ofrecen aún por mis que eso, é ir de pnerta en muchisirnos episodios en estas misiones puerta, de taller en taller, y de camp,- que por ci~rto no ae nos han ofrecido mrnto en campamento anunciando la en otras. Por ejemplo; Al r. Fr. Pablo santa misión sin privar á estas pobres Ascondo en una de las oficinas en que gentes de la diversión que les proporcio- predicaba el sermón por la noche- al pa nuestra primera entrevista. aire libre y ante mucb~dumbre de gen- ¡Qué difertmcia de otrar:i parles! .. \.,. te ~·ue atónita le oia, ,1 apostrofar el Padre al pecador en gcneu.l diciendo; ¿A dónde vús á parar, al01a de.~graciada, si la muerte te1 sorpreud,e en pecado: Contestó un viejo pecador, tal vez im- ~eniten te -eu la bebida, d1Jiendo en alta y sentida vo:r.: _¡al infierJJo, n,i pad,.t, y sfn remedio! La multitud se sorpren dió~ pero .el padre Ascondo, eon la frc-s cura .Y entusiasmo q ns le caraote1•iza. exclamó; ¡así me parece! .... . y prosiguió su sermón muy tranquilo. .En o~ra oticioa., mientras enseñaba. yo la doctt'iua, á loa niños en un local .destinado á talleres de carl)interia, pero que habiamos habilitad.o para capilla de la misión, entró un pobre hombre medio ta.mba43ando por efec.to de la bd· bida, y como le dijese que ae.liera y no profanara. la -0apilla, contestó oon muoh.a donoauta: í,w, mi p adre,, si esto no es capilla~ sino car pinteríaJ Y por la noche al terminar el sermón, cuando más c•) DUlovido sentíase el auditorio, y yo con el Crucifijo en 1a mano procuraba susc1ta.r en loe corazones eentimientos de am.or á. J csucrieto y dolor de los };Jecados, mi pobre hombre de la tarde, más fervoroso de lo que debiera por el lico1· que le animaba, prorrnmpió en gritos a.trona.dores diciendo: ¡perd6r•e• me, sanlisim1 padre, por que }te ofendido á su .;a"ta !iuma1iidad esta tarde! ...... Oumplióse aquí el refrán de que á veces el hombre propone, Dioa dispone y un boracllo la descompone. ¡Qué se va. hacer! En estos ca.sos y tantos otros semejantes que nos acontecen en estas misiones á las que acuden gentes tan extra.- fías á la. religión, preciso ee tener mucha pac1enc11i y mayor bondad, pues así continúan viniendo al sermón, al rezo y á los cá.nt.icos. La. misión llega. á absorver 'las atenciones de todos los habitantes de la oficina Algunos se convierten de veras v se confiesan, no habiéndose confE'sadÓ nunca, ó habiéndose pas ► io mucho·s años sin confesarse; no faltan algunos bautismos de adultos y muchos de niños, así como matrimonios de gen• tes que vivían malamente y con la misión comienza una vida crjstia.na; otroa no llegan á convertir~e por obstáculos. que al preseute reputan insuperables, pero quedan. con el sentimiento religioso muy aviva.Jo en sus corazones, y espera.moa en la misario ordia de Dios que algún día los acabe de con ,ertir con su gracia; y ~odos en fiu, inclusos Joe ingleses protestan tes, que al priori. pio nos miran cóA indiftmmcia, y los impíos que nos miran con desprecio, quedan mvy bien impresiouados de nuestr~s misiones, llegando á convencerse de la verdad, santidad e importancia de nuestra sagrada religi6n, y esptrando, cof'llo dicen ellos, disponer de tiempo y tranquilidad pa.ra. pensar algún dia en ellos y asegnra.r la salvación de sus almas. ¡Quier~ Dios nuestro Señor hacerles esta gracia, siquiera por lo bien que nos tratan y las atenc~ones de todo género con que nas rodean! Lo consignó aqui como una débil ¡muestra. de mi gr&• titud y de la de los otros cuatro PP. Misioneros mis compañeros, prometiendo 1·oga.r siempre al s~uor para que todos los qna asistan á estas nuestras misiones se con viertan algún día ; se salven. Buyo afmo. en cn·3to Fa. EsTEBAN PÉREz, M1s. ° FRANCISCANO. La conversión de un i,abio. la fe. Bu Sontidad León Xlll le ha. enviado ua Bxeve otorgándole eu bendición. Un diario liberal, al dar cuenta de ~ato, excl~ma asombrado: ¿ Quién hubiera dicho hac.e treinta años q 11e hahdamos de vci· .al director de aquella 1·tvista. reciblI la bendición pontificia? En la épooa .á que uos referimos, la mencionada publicución sostt>nia una .eucarnizada. campaña contra la Iglesia católica; en el terrer.io politico defendí a toda.a la usm pac1ones , en el fil sd 3.co Rén.an y Ha.v~k cómbatían laa cr r encias religiosas, y Jorge Sa.nd exponí a lmi sofismas de la escuela libre pensado ra. En la actualidad, Mr. Bruoetiére dedica especial atención á las cum1tiones 1·.eligiosas. Gracias á los aaiduos estudios da la.s obras de Bossuet, ha modificado sus anteriores creencias, y ha lleg11do á la ,conclusión de que los católicos son los qu.e mejor se armonizan con la razón humana.. Sus trabajos acerca de esta materia vienen ejerciendo gran rnfluencia, de la cual no tienen más que enorgullecerse loe católicos. Realmente, dice la Riviata, El 1'1·iu11fo de la Fe de ,ti aría, hay para enorgullecerse y dar gracias rendidas .á. Dios por triunfos como éste, de la con• versión de Drunetiére, uno de loe primeroa sabios del mundo y director de la primera de las revistas científicas lilOciales que se publican, cuya fama es universal. Ea sus eolumnáe, en donde se ha. combatido la fé católica. desgraciadamen~ y de un modo formidabili• iimo, la defiende ahora con argumentos inebatiblea. .El periódico Le Siecle desafió en· cierta ocasión al famoso sabio convertido á n.~nifestar las razones que Je habia.n inducido á nrofeaar la. Re1igi6n cnstiana; Brun~tiére respondió al desa•._o con las siguientes razones: En cuanto á las razones que he tenido pa1a ponerme al lado de los ce.t6licos, laa he repetido diez veces en el curso de estos tres ó c na. tro años. Las hay políticas, de las cuales In. principal es no entregar al alemán ó al inglés la clientela católica del mundo. Las ha.y metafisicas de las cuales la principal es que, entre todas las filcsofias, y después de haberle.e estudiado detenidamente des{ ..J hace veinticinco años, no he encontrado ninguna. más coherente, ni más lógica, ni que ex.pli• que mejor ]a naturaleza huma.na, ni que más nos consuele en la vida q u.e )a. católica. Las ha.y tambien monles, que no podría desarrol,lar a.qui porque reclamarían demasiado espacio, pero que enoon trareis en Pascal, Bossuet, Chatea.u • briand y Fcnelón. Los Bona.Id, loe José ele Maistre y au.- Augusto Comte han hecho valer alguna de ellaa. PRENSA LOCAL- ---------.----- Cementerio General. En un pais compl "l3,mente desorganizado como el Perú, donde cual mas, cual m~nos, gobernantes y gobernados, todos posponemos la ley it nuestra soberana voluntad. y donde se hace oínico alarde del atropello y viohcion de aquella, no ss, pues, eetraño que hasta las instituciones do caridad echen en olvido sus más sa~ grados deberes, y conculcando a,jeEn Hesanzón 80 ha celebrado un Con- :ios_ derechoe, cocperen ya di!ecta! ya. greao católico, en el cual Mr. Brunetie- md1rectamente al descompagmam1enre, tlirec1or de la Revista de Ar_nb~s ¡ to general en que nos hallamos enMundos, ha pronunciado un notab1lís1- ¡ V!:leltos. . , . IUO <lisourso itcerca de la necesidad de I Nos referimos por hoy a la Socie- -.

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