gobierno virreinal como la «victoriosa campaña» del teniente general Ricafort sobre las tropas de San Martín y el consiguiente repliegue de los invasores al norte del virreinato. La prensa mostró su inicial desconcierto cuando por cartas particulares originadas en Brasil y Chile a principios de diciembre de 1821 se conocieron las noticias acerca del inesperado abandono de Lima por parte de La Serna y la consiguiente entrada de San Martín. El Universal hizo hincapié en las noticias contradictorias procedentes de navíos ingleses en las que se aseguraba que la ocupación sanmartiniana se produjo entre el 11 y 20 de julio, pero les restó credibilidad y evitó emitir juicio alguno «teniendo presentes las circunstancias en que se publica y el conducto por donde viene, y acordándonos de que la toma de Lima, ha sido ya anunciada más de veinte veces por los periódicos ingleses y angloamericanos»33. Unos días después el periódico amplió la noticia al resumir un boletín oficial procedente de Buenos Aires y una carta de un comerciante inglés residente en Chile en los que se celebraba la entrada de San Martín a Lima. A pesar de estas nuevas evidencias, el periódico siguió expresando sus dudas de que tal hecho se hubiera producido aduciendo la posible falsedad de las mismas: […] a pesar de todo tenemos motivos para dudar de la verdad de esta noticia. Sabemos que hay en Madrid cartas de Lima del 4 de agosto, en que nada se habla de tales ocurrencias. Y así no es creíble, o a lo menos es poco probable, que en un mes y en tiempo de nieves haya llegado esta noticia desde Lima a Buenos Aires. Además de que el dato principal en que se funda es la llegada de un buque de Santiago de Chile, que tarda muchísimo más en el viaje. Tenemos pues por muy sospechosas la noticia de la toma de Lima34. En la siguiente entrega, del 18 de diciembre, El Universal no dudó en calificar lo ocurrido en Perú como una «patraña forjada por los comerciantes ingleses», pero, a continuación, consideró como un deber de la libertad de imprenta publicar la documentación oficial del gobierno chileno publicada en los periódicos ingleses. Se trataba de la Gaceta Ministerial Extraordinaria de Chile en la que se insertaba el parte dirigido por el general San Martín al director O’Higgins donde constaba la proclama de aquel dirigida a los habitantes de Lima tras la ocupación. El 28 de diciembre el periódico madrileño por fin reconoció la ocurrencia de un hecho que había pugnado por desconocer y negar credibilidad. Lo hizo a partir de la reproducción de una noticia del Redactor General de Cádiz, a su vez tomada de la Gaceta del Gobierno de Lima Independiente, 36
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