La independencia inconcebible

decir, seis meses después de ocurrida. En Cádiz se comentó que del Brasil se habían recibido: […] diferentes cartas, y todas aseguran que desde el momento que nombraron virrey al valiente y virtuoso Laserna salieron aquellos habitantes del cuidado que les deba la expedición de San Martín, la que probablemente debía ser batida a los pocos días […] debemos contar con la victoria, y aunque tuviera San Martín 25.000 hombres nada adelantaría, porque bien se sabe que Lima es capaz de muchos recursos, y siempre han odiado a los chilenos28. En Barcelona, a partir de noticias fechadas en Lima a principios de abril, se publicó que «nuestra situación de cuatro meses a esta parte ha mejorado con respecto a los invasores, todo debido al nuevo jefe y a nuestros continuos sacrificios. Sabemos que hay muchos descontentos en el ejército enemigo y también en la escuadra de Cochrane, porque ven sus planes errados»29. En Madrid se publicaron noticias originadas en Río de Janeiro de que «el pueblo de Lima no cesa de tributar elogios al nuevo virrey Laserna, cuyo desinterés y patriotismo son cada día más notorios», aunque también se reconocía que la propaganda esparcida por San Martín «algo cundía en algunas gentes criollas de opinión»30. El periódico estaba convencido del éxito de la contraofensiva «nacional» frente a los «disidentes» (escasas veces utilizó el concepto «patriotas»); pero, igualmente, hizo eco de la necesidad de enviar desde la metrópoli una escuadra con tropas de refuerzo para recuperar el dominio marítimo detentado por los navíos de Cochrane y así asegurar la victoria del virrey. Un balde de agua fría recibieron los periódicos, especialmente El Conciso, que abanderó esa demanda, cuando la secretaría de Ultramar les remitió una nota oficial en la que les aseguraba que «no necesita España numeroso envío de tropas a las Américas […] y no son necesarias grandes escuadras para la conservación de las Américas, la parte septentrional la cubren seis fragatas con sus correspondientes barcos menores, la del sur (destruido el aventuro Cochrane) se encuentra en el mismo caso»31. Esta información ocultaba la gravedad de la situación que unos meses después esclareció una carta particular escrita en Lima y publicada en El Universal: «todos unánimes claman [en la capital] por el pronto envío de fuerzas navales al mando de un jefe de toda confianza, para levantar el bloqueo y con 9.000 hombres que entonces quedaran disponibles recuperar Chile y en seguida a Buenos Aires»32. Al margen de esta discrepancia, los periódicos españoles siguieron propalando noticias acerca de hechos que ensalzaban al nuevo 35

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